Hermosillo, Sonora.- De la Patagonia argentina al calor intenso de Sonora, la historia de Pamela Tapia, influencer conocida como “soy_pam_art”, es la de una mujer que migró por amor, buscó estabilidad para su familia… Y terminó reencontrándose con su vocación artística en México.
Durante una conversación conducida por Itzia Gradías y Melisa Samaniego, Pamela compartió que conoció a su esposo (de origen chileno) en Chile, y que juntos decidieron venir a México en busca de una mejor vida. Fue aquí donde, como ella misma dice, “México me devolvió el arte”.
Del trueque en la crisis al muralismo
Su historia artística comenzó desde niña, pintando y creando como cualquier pequeño curioso. Pero en 2001, durante la crisis económica en Argentina, la escasez obligó a muchas familias a recurrir al trueque. Ella empezó intercambiando pequeñas creaciones hechas a mano, juguetes y manualidades.
Ahí entendió que su talento podía convertirse en sustento.

De edecán a muralista
Ya instalada en México, trabajó como edecán de Telcel. Después comenzó pintando caritas en eventos, más tarde panzas de embarazo, hasta que finalmente dio el salto al muralismo.
La adaptación no fue sencilla: del frío patagónico pasó al calor sonorense, al picante y a nuevas costumbres. Sin embargo, encontró en los muros una forma de expresión que conectó profundamente con su nueva vida.
Murales que la marcaron
Uno de los proyectos más retadores fue el mural para Caffenio, que representó un desafío creativo importante.
El más significativo, confesó, fue el de Bahía de Kino, por la carga emocional y el entorno. También recordó un mural “random” que en pleno proceso sintió que estaba quedando “re feo”, pero que terminó convirtiéndose en una experiencia de crecimiento artístico.
La duda de irse… y quedarse
En 2024 vivió un momento decisivo. Extrañando a su madre, le preguntó a su esposo: “¿Y si nos vamos?”. La idea de regresar estaba ligada a la cercanía familiar, pero también a la incertidumbre.
La pregunta que cambió todo fue simple: ¿podemos ofrecerles a nuestros hijos lo mismo que hemos construido aquí?
Esa reflexión reafirmó su decisión de permanecer y seguir creciendo en México.
Arte con alma, no con algoritmo
En una dinámica rápida, dio su opinión sobre la inteligencia artificial: reconoce su avance, pero sostiene que el arte tiene alma, intención y proceso humano.
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Hoy, Pamela Tapia pinta más que murales; pinta una historia de migración, resiliencia y amor por el oficio. Desde la Patagonia hasta el desierto, su lienzo cambió de paisaje, pero no de esencia.


