Hermosillo, Sonora.- Ubicado en la Sierra de Sonora, el municipio de Bacanora es una comunidad pequeña que ha construido su identidad alrededor del campo y sus tradiciones productivas.
En las últimas horas, su nombre volvió a la conversación pública tras los hechos relacionados con su alcaldesa, Norma Alicia Biebrich, lo que ha puesto la mirada estatal en esta demarcación serrana más allá de su dimensión territorial.
Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el municipio cuenta con alrededor de 759 habitantes registrados en 2020, una cifra baja en comparación con otros municipios de Sonora.

La cabecera municipal es la localidad más poblada, con aproximadamente 498 personas, mientras que el resto de la población se distribuye en comunidades como El Destacamento y El Encinal, sin que ninguna supere en número de habitantes a la cabecera.
El economista Luis Núñez Noriega describió a Bacanora como una comunidad de tamaño reducido, pero con una identidad económica y cultural claramente definida. Situado en la región serrana de Sonora, el municipio sostiene su economía principalmente en actividades del sector rural, especialmente en la ganadería.
“La cría de ganado es la actividad mucho más importante que otras, y muchas familias dependen directamente de ella. Además, esta actividad no solo tiene un valor económico, sino que forma parte de la tradición productiva de la región y ayuda a mantener vivas las costumbres y la forma de vida de la comunidad”, señaló.

En segundo término, explicó que la agricultura también tiene presencia en la dinámica local, con la siembra de productos básicos como maíz y frijol. Estos cultivos se destinan principalmente al autoconsumo y a respaldar la actividad ganadera mediante la producción de forrajes.
No obstante, para Núñez Noriega, la actividad que otorga mayor proyección al municipio es la elaboración de bacanora, bebida tradicional producida a partir de agave y considerada un símbolo cultural del estado.
“Esta actividad ha cobrado mucha importancia en los últimos años, porque representa una verdadera oportunidad de desarrollo económico, ya que impulsa a pequeños productores, fortalece la identidad regional y, además, abre posibilidades para el turismo rural y cultural, ayudando a diversificar la economía en las zonas serranas”, explicó.
En años recientes, la combinación de ganadería, agricultura y producción de bacanora ha consolidado a Bacanora como un municipio emblemático dentro de Sonora.
Aunque no destaca por su tamaño poblacional ni por un desarrollo industrial amplio, mantiene una participación relevante en el sector ganadero estatal, posiciona al bacanora como producto distintivo y genera oportunidades para el turismo rural y cultural en la región serrana.


