El presidente Donald Trump volvió a poner el tema del voto en el centro del debate político. Este viernes aseguró que impulsará la exigencia de identificación para votar en las elecciones de medio término, aun si el Congreso no aprueba la medida.
En una serie de publicaciones en Truth Social, el mandatario sostuvo que no se puede permitir que los demócratas “sigan saliéndose con la suya” sin solicitar identificación a los votantes. Los calificó como “tramposos horribles y falsos” y afirmó, sin presentar evidencia, que incluso “el 85% de los demócratas” estaría de acuerdo en exigir identificación al momento de votar.
Trump fue más allá y dejó abierta la puerta a una acción unilateral desde la Casa Blanca. “Es un tema por el que hay que luchar, y hay que hacerlo ahora”, escribió. Y añadió que, si el Congreso no actúa, existen “razones legales” para impedir lo que describió como una “estafa”, insinuando que la medida podría implementarse mediante una orden ejecutiva. También expresó su expectativa de que la Corte Suprema respalde su postura.
El mensaje llega días después de que la Cámara de Representantes, bajo control republicano, aprobara el 11 de febrero la llamada Ley SAVE America, un amplio proyecto de reforma electoral respaldado por Trump. La votación fue cerrada: 218 a favor y 213 en contra. Todos los republicanos apoyaron la iniciativa y todos los demócratas, salvo uno, votaron en contra. El único demócrata que rompió filas fue el congresista texano Henry Cuellar.
La exigencia de identificación para votar ha sido durante años uno de los principales ejes del discurso republicano en materia electoral. Sus defensores argumentan que fortalece la integridad del proceso, mientras que críticos advierten que puede dificultar el acceso al voto, especialmente para minorías y sectores vulnerables. Con las elecciones de medio término en el horizonte, el tema promete intensificar el pulso político en Washington.


