WASHINGTON- El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) se prepara para un cierre parcial a partir de la medianoche del sábado, luego de que el Congreso de Estados Unidos no lograra un acuerdo para financiar la dependencia antes de entrar en receso.
La falta de consenso entre la Casa Blanca y los demócratas del Senado mantiene en suspenso el financiamiento del DHS, una de las agencias clave en materia de migración y seguridad fronteriza, temas de alto impacto para México.
Aunque ambas partes continúan intercambiando propuestas de manera privada, no existe garantía de un acuerdo inmediato.
¿Qué significa el cierre del DHS?
Si no se aprueba financiamiento, el DHS entrará en un cierre parcial. Esto implica que miles de empleados federales no recibirán salario temporalmente, aunque muchos seguirán trabajando al considerarse funciones esenciales.
Entre las agencias afectadas están:
- FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias)
- Administración de Seguridad en el Transporte (TSA)
- Guardia Costera de Estados Unidos
Sin embargo, las agencias más sensibles para México, ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) y CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza), se verán menos afectadas.
Ambas continuarán operando y sus empleados seguirán recibiendo salario, ya que disponen de acceso a aproximadamente 75 mil millones de dólares previamente aprobados el año pasado dentro del paquete presupuestal impulsado por el presidente Donald Trump.
El punto central del conflicto: operativos migratorios
La disputa política gira en torno a la aplicación de la ley migratoria, especialmente tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses en Minnesota a manos de agentes federales.
Los demócratas han exigido una serie de reformas antes de aprobar nuevos fondos, entre ellas:
- Obligar a los agentes a portar identificación visible.
- Exigir órdenes judiciales para ingresar a propiedades privadas.
- Prohibir el uso de mascarillas durante operativos.
- Limitar arrestos sin orden judicial.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, aseguró que la propuesta actual de la Casa Blanca “no es seria” y está “muy lejos de lo que necesitamos”.
Por su parte, un alto funcionario de la Casa Blanca señaló que una de las exigencias más problemáticas es eliminar arrestos sin orden judicial, y sostuvo que la administración no negociará públicamente ni cederá en temas centrales por los que el presidente fue electo.
Intentos fallidos en el Senado
El jueves, los republicanos intentaron avanzar un proyecto para financiar al DHS por el resto del año fiscal, pero la iniciativa obtuvo 52 votos a favor y 47 en contra, lejos de los 60 necesarios para superar el bloqueo legislativo.
El único demócrata que votó con los republicanos fue el senador John Fetterman.
Posteriormente, la senadora republicana Katie Britt propuso una medida provisional para extender el financiamiento por dos semanas mientras continuaban las negociaciones. La iniciativa fue bloqueada por el senador demócrata Chris Murphy, quien dejó claro que su partido no aceptará otra solución temporal sin reformas sustanciales.
¿Cuánto podría durar el cierre?
La Cámara de Representantes y el Senado no tienen previsto regresar a sesiones hasta el 23 de febrero, lo que abre la posibilidad de que el cierre del DHS se extienda al menos 10 días.
No obstante, el líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, advirtió que los legisladores podrían regresar antes si se alcanza un acuerdo para votarlo.
Impacto para México y la frontera
Aunque el cierre no detendría operaciones clave en la frontera, la incertidumbre política podría influir en:
- Operativos migratorios de ICE dentro de Estados Unidos.
- Procesos de deportación.
- Dinámica de control en cruces fronterizos con México.
- Cooperación bilateral en materia de seguridad.
El pulso entre la Casa Blanca y los demócratas mantiene en vilo el futuro inmediato del DHS, mientras millones de migrantes y comunidades fronterizas siguen atentos al desenlace político en Washington.


