Hermosillo, Sonora.– Mientras el incendio consumía en su totalidad la tienda Sam’s Club del Vado del Río la madrugada de este jueves, decenas de elementos trabajaban para contener las llamas. Entre ellos estaba José Alberto Dávila, bombero voluntario de la Estación 2, quien a sus 53 años suma ya 27 años de servicio, en Hermosillo.
Desde las 6:00 de la mañana, cuando gran parte de la ciudad apenas iniciaba su jornada, José Alberto ya se encontraba en la línea de fuego combatiendo el siniestro que inició alrededor de las 4:00 horas y que dejó pérdida total del inmueble.

Durante más de seis horas enfrentó el calor extremo, el humo y el desgaste físico que implicó sofocar el incendio que movilizó a más de 40 elementos y diversas corporaciones.
Al mediodía, tras una intensa jornada bajo el sol, una pausa breve y un poco de agua fueron suficientes para recuperar fuerzas y continuar en el operativo.
La escena —el casco, el uniforme impregnado de humo y el descanso momentáneo— refleja el sacrificio cotidiano de quienes arriesgan su integridad por la seguridad de la comunidad.
El incendio no dejó personas lesionadas ni fallecidas, pero sí evidenció el compromiso de los cuerpos de emergencia.

José Alberto Dávila es uno de los rostros detrás del esfuerzo que permitió controlar el fuego y evitar una tragedia mayor, ejemplo de vocación y entrega que pocas veces se ve, pero que sostiene a la ciudad en momentos críticos.


