A diferencia de sus predecesores, León XIV ha optado por una residencia poco convencional dentro del Palacio Apostólico del Vaticano, al elegir vivir en la buhardilla del edificio, un espacio que fue rehabilitado integralmente tras años de deterioro.
Aunque desde hace tiempo se sabía que el pontífice regresaría al Palacio Apostólico, inmueble que su antecesor Francisco rechazó por considerarlo aislado, no ocupará el tradicional apartamento papal.
En su lugar, se instalará en la planta situada entre la tercera logia y la azotea, de acuerdo con información del diario italiano “La Repubblica“.
Fuentes vaticanas consultadas por EFE señalaron que León XIV hará uso de los espacios disponibles para los pontífices dentro del palacio, sin precisar la ubicación exacta de su habitación privada.
No obstante, confirmaron que el papa ya se ha trasladado a realizar su jornada laboral diaria en el llamado “estudio”, desde donde cada domingo dirige el rezo del ángelus a los fieles congregados en la plaza de San Pedro.
La buhardilla, apenas perceptible desde el exterior salvo por algunas ventanas superiores, fue objeto de una profunda remodelación debido al deterioro acumulado durante los 12 años en que el palacio no fue habitado por Francisco.
En ese periodo se detectaron goteras, humedades y se hizo necesaria la renovación total de los sistemas eléctricos y de fontanería.
Tras la conclusión de los trabajos, y a nueve meses de su elección, se prevé en breve el traslado definitivo de Robert Francis Prevost, quien actualmente reside en un edificio anexo al Vaticano, donde vivía mientras encabezaba el dicasterio de los obispos.
Según “la Repubblica”, el perfil reservado del pontífice, su pragmatismo estadounidense y su afición por el deporte influyeron en la decisión de elegir un espacio más apartado de las antiguas estancias papales ubicadas en la Tercera Logia.
En el área donde se instalará se habilitó un gimnasio, lo que permitirá al papa mantener su rutina deportiva, práctica que ya realizaba antes de su elección en un centro cercano al Vaticano.
El dormitorio, por su parte, se localiza en una zona sin vistas a la plaza de San Pedro.
Esta ubicación impedirá conocer desde el exterior si el pontífice se encuentra en la residencia y evitará escenas simbólicas como la del 2 de abril de 2005, cuando la iluminación de la habitación papal anunció el fallecimiento de Juan Pablo II.
La planta se caracteriza por una estética sobria, con predominio del color blanco y mobiliario funcional.
La habitación no cuenta con baño propio, el cual se encuentra en el pasillo, y se construyó una cocina independiente. También se adecuaron espacios para los colaboradores cercanos, incluidos los secretarios privados Edgard Iván Rimaycuna y Marco Billeri.
El nivel dispone además de una capilla de dimensiones reducidas, en contraste con la de la Tercera Logia. Mientras una lámpara de araña permanece en la entrada inferior, en la planta superior se optó por una iluminación LED moderna, de estilo más informal.
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Finalmente, León XIV tendrá acceso a la azotea, donde Juan Pablo II mandó construir una réplica de la Gruta de Lourdes, espacio destinado a la oración personal.
Con información de EFE


