Hermosillo, Sonora.- Entre concreto, rampas y carriles, el nuevo desnivel de Colosio y Solidaridad abrió paso también a la vegetación, con áreas verdes renovadas que buscan cambiar el rostro de uno de los cruceros más transitados de la ciudad, incorporando vida vegetal como parte central del proyecto.

A lo largo del corredor se colocaron más de tres mil ejemplares de alrededor de 30 especies diferentes, distribuidas cuidadosamente en camellones centrales, esquinas y zonas cercanas a los semáforos. Se trata de árboles, arbustos y plantas adaptadas al entorno urbano y al clima de Hermosillo.
La presencia de esta vegetación no responde únicamente a un criterio estético. El proyecto contempla un sistema pluvial que permite captar el agua de lluvia y filtrarla al subsuelo, aprovechando los minerales y nutrientes naturales que favorecen el desarrollo de las plantas. Una parte del recurso recuperado será utilizada para el riego de estas áreas verdes, asegurando su conservación y crecimiento a largo plazo.
Además de aportar sombra y reducir la sensación térmica, contribuyen a disminuir el polvo y la contaminación, transformando un punto históricamente saturado en un espacio más ordenado, funcional y visualmente amable para quienes transitan diariamente por la zona, según ha destacado el Ayuntamiento de Hermosillo.
Citlali Sierra, directora de la agrupación ambiental Caminantes del Desierto, reconoció y destacó estos trabajos en la obra, señalando que
“Es la primera administración que se ha comprometido con utilizar y producir planta nativa para usarla en los espacios públicos”.
“Nosotros lo vemos como muy importante porque servirá como un escaparate para que toda la cantidad de gente que pasa por esas avenidas, puedan ver constantemente los bellas que son las plantas nativas y que las quieran utilizar en otras áreas de sus jardines y de sus parques”.
Dijo, “que esto se empiece todavía más a replicar, el uso de estas plantas en todos lados, y que realmente son la identidad de nosotros como hermosillenses y como personas del desierto de Sonora”.

Además, resaltó el sistema de captación de agua de lluvia, una acción que aplaude pues servirá para que en todas las siguientes obras del municipio se comience a implementar y promover el uso de agua de lluvia.
Sin embargo, Citlali Sierra, señaló como uno de los retos el espacio tan pequeño en el que se encuentran algunas de las plantas y árboles del lugar, además de que muchos de los ejemplares son especies pequeñas que no suman a dar sombra a la ciudad.
“Utilizaron flora nativa, pero que no tienen sombra. Lo que pudimos ver son muchos arbustos chiquitos, y los que son árboles son torotes, palo verdes que tardan mucho -en crecer-, pero en principio no van a dar sombra, sobre todo los que están en macetones“.

“Creo que pudieron haber utilizado otro tipo de vegetación, porque estamos buscando integrar áreas verdes, no solo por estética sino para mitigar la contaminación y reducir el efecto de isla de calor que la cantidad de cemento que están poniendo implica”.
Agregó que “esto no se está logrando. Se habla de 3 mil 800 plantas, se oye mucho, pero al día de ayer no estaban colocadas todas, supongo que seguirán trabajando en eso”.
“Se están contando todas, y está bien, pero realmente ¿cuántos árboles son? No son tantos, todas son la ‘chiquitería’ que son casi rastreras o arbustos pequeños, que no aportan demasiado a la reducción como tal de islas de calor”, señaló.

Por su parte, la ecóloga Bárbara Peralta explicó que las áreas verdes presentadas como parte de la obra no corresponden directamente a la nueva infraestructura, sino que se ubican en camellones que ya existían previamente sobre el bulevar Colosio, donde se colocaron algunas especies vegetales sin un diseño paisajístico integral.
“El diseño de áreas verdes de esta nueva obra de paso desnivel no está realmente sobre la nueva obra, sino que está en los camellones que ya existían”, señaló.
Peralta añadió que sobre la estructura del paso a desnivel no se habilitó vegetación, pese a que en los materiales de presentación se contemplaba la colocación de plantas en macetones.
“En los render se había mostrado que iban a colocar plantas en macetones sobre el paso a desnivel, pero hasta ahorita creo que no las han colocado. Y aun si se colocaran, ambientalmente no tendrían mucha función, serían únicamente ornamentales”, puntualizó.
Además, la ecóloga expresó preocupación por el manejo del agua pluvial asociado a la obra, al advertir que cualquier uso ambiental de este recurso debe cumplir con la normativa vigente.
“Si esa agua se va a utilizar para recargar el acuífero, tiene que cumplir con la norma oficial, porque de lo contrario se podría generar un problema ambiental mayor”, advirtió.
Finalmente, consideró que el proyecto prioriza la movilidad vehicular por encima de criterios ambientales, lo que —dijo— no contribuye a la lucha contra el cambio climático en la ciudad.
“Entre más autos se concentran en un lugar, mayor es la contaminación, y aquí se le dio prioridad al automóvil”, concluyó.


