Por Adrián Jaquez y Francisco Hernández
Hermosillo, Sonora.- Tras el trágico fallecimiento de una persona el pasado domingo 18 de enero en un gimnasio de Hermosillo, se abrió el debate en redes sociales sobre las precauciones que se deben tomar al realizar actividad física en este tipo de lugares.
La entrenadora personal, Cecy Rodríguez, señaló a Proyecto Puente que, lamentablemente, la gran mayoría de los gimnasios en Sonora no cuentan con evaluaciones de las personas que practican en sus instalaciones.

“Todos los gimnasios de Hermosillo tienen que dar una evaluación de la gente, que estén bien y, que el gimnasio se ampare, en caso de que entre una persona con algún síntoma o deficiencia cardiaca o pase algo y, ¿a dónde tienes que hablar?”.
Asimismo, explicó que tampoco se da enfoque a las personas de la tercera edad, quienes necesitan una atención especial y que no por manejar peso o tener un cuerpo fornido, están exentos de padecer problemas del corazón.
“Hay personas que tienen mil años haciendo entrenamiento de fuerza, pero en ocasiones, ese tipo de personas no hacen cardio que es lo único que te va a fortalecer el corazón”.
“El corazón, al momento de levantar pesos muy grandes, está haciendo un esfuerzo muy grande y tú no lo tienes fortalecido con ejercicios como correr, nadar; se han escuchado de personas que han fallecido por esa causa”, señaló.
Por último, hizo el llamado a las personas a verificar los certificados con los cuales cuentan sus entrenadores y no sólo guiarse por las apariencias.

Por su parte, Montserrat Romero Pérez, profesora de tiempo completo del Departamento de Ciencias del Deporte y de la Actividad Física de la Universidad de Sonora, señaló que el ejercicio físico es una herramienta fundamental para la salud en todas las etapas de la vida; sin embargo, debe realizarse con responsabilidad y conocimiento del estado de salud, advirtió
La especialista explicó que la actividad física está indicada tanto para la prevención de enfermedades como para el tratamiento y la rehabilitación de personas que ya presentan alguna condición médica. No obstante, subrayó que no todas las personas pueden iniciar un programa de ejercicio sin una valoración previa.
Uno de los principales llamados que hizo fue a acudir primero con un médico, incluso en personas jóvenes o que no presentan síntomas aparentes.
“Lo importante es conocer primero nuestra condición de salud. En muchas ocasiones creemos que por ser jóvenes, por tener corta edad o por no presentar síntomas, no existe ningún problema, y eso no siempre es así.
El primer paso antes de hacer ejercicio es consultar a nuestro médico, para que nos revisen, evalúen nuestros signos vitales, niveles de glucosa, lípidos y toda nuestra condición general, y verificar que todo esté en perfecto orden”, señaló.
Indicó que todo plan de ejercicio debe cumplir con dos principios básicos: seguridad y eficacia, y advirtió sobre los riesgos de iniciar rutinas intensas sin supervisión o sin conocer las capacidades reales del cuerpo.
“No se trata de irse a la brava a subir a un aparato, a una pista o a inscribirse en programas de alta intensidad sin una evaluación previa. Un principio fundamental de la prescripción del ejercicio es la individualización: cada persona necesita un programa hecho a su medida, acorde a sus necesidades y condición física”, explicó.

En el caso de personas con padecimientos como hipertensión o diabetes, la académica señaló que el ejercicio es altamente benéfico, siempre y cuando la enfermedad esté controlada y exista apego al tratamiento médico.
Incluso, dijo, en algunos casos es necesario realizar pruebas de esfuerzo para conocer el estado cardíaco y respiratorio antes de iniciar la actividad física.
Respecto al uso de suplementos alimenticios, la especialista fue enfática al señalar que no deben consumirse de manera indiscriminada ni por decisión propia, especialmente en personas jóvenes.
“Todo lo que el cuerpo necesita lo produce a partir de una buena alimentación y de los nutrientes que le proporcionamos”.
“Si una persona joven está en condiciones óptimas y se alimenta adecuadamente, no hay necesidad de estar consumiendo grandes cantidades de suplementos. Estos solo deben utilizarse cuando existe un déficit específico y siempre bajo indicación médica”, explicó.
Añadió que, si bien en adultos mayores puede ser necesario el aporte adicional de proteínas para prevenir la pérdida de masa muscular, en otros casos el consumo de sustancias como creatina, proteínas u otros productos responde más a la desesperación por resultados inmediatos que a una verdadera necesidad médica.
“Un médico debe supervisar y prescribir cualquier suplemento, y solo si se detecta un déficit de calcio, zinc u otro nutriente. No debe hacerse por creencias, expectativas o por la urgencia de ganar músculo, porque así no deben de ser las cosas”, puntualizó.
Finalmente, Romero Pérez hizo un llamado a la ciudadanía a no tener miedo de hacer ejercicio, pero a integrarlo como parte de un estilo de vida saludable y responsable. Señaló que muchos incidentes relacionados con la actividad física se deben al desconocimiento del propio cuerpo y del estado real de salud.
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Concluyó que el ejercicio previene enfermedades, apoya la rehabilitación y ayuda a recuperar la funcionalidad, siempre que se practique de manera informada, segura y con acompañamiento profesional.



