Julio César Chávez Jr. volvió al centro de la conversación pública tras pronunciarse sobre la derrota que sufrió frente al influencer y boxeador estadounidense Jake Paul, en un combate pactado a diez asaltos y realizado en el Honda Center de Anaheim, California, donde los jueces otorgaron el triunfo por decisión unánime al norteamericano.
El resultado incrementó el número de tropiezos en la trayectoria profesional del mexicano y desató una oleada de cuestionamientos sobre su desempeño arriba del ring. Las críticas incluyeron versiones que sugerían un posible acuerdo previo para definir el resultado del combate.
En medio de su regreso a la actividad boxística, luego de haber superado su detención y posterior deportación de Estados Unidos, Chávez Jr. retomó su preparación con miras a su próxima pelea, programada para el 24 de enero en San Luis Potosí. En ese contexto, participó recientemente en el podcast de Aldo de Nigris, donde abordó de manera directa la polémica generada por su enfrentamiento con Paul.
El excampeón mundial fue tajante al rechazar cualquier versión de un combate arreglado. Aseguró que nunca recibió propuestas ni existió algún tipo de acuerdo para alterar el resultado del enfrentamiento, y subrayó que no habría aceptado subir al ring bajo esas condiciones.
“Jake Paul no compra las peleas, o sea, no es un tipo que las arregle, por lo menos a mí no me dijeron nada y si me hubieran dicho, no hubiera peleado. Así de fácil”, declaró Chávez Jr. durante la charla en YouTube con De Nigris.
Al referirse al desarrollo del combate, celebrado en junio de 2025, el boxeador mexicano explicó cómo planteó la pelea desde los primeros asaltos y cómo se definió en la recta final. Reconoció que su estrategia inicial fue medir a su rival antes de aumentar la intensidad.
“En mi pelea, por ejemplo, los primeros asaltos entré como para calar cómo estaba. Después del quinto o sexto asalto le pegué yo; al final hizo más puntos él, pero lo dije ahí, es bueno, le está echando ganas”, señaló.
Chávez Jr. aceptó que, aunque no consideró que Paul fuera ampliamente superior, el cierre del combate fue determinante para que los jueces inclinaran la decisión a favor del estadounidense.
Finalmente, el hijo de la leyenda del boxeo mexicano habló sobre los factores personales y físicos que influyeron en su rendimiento. Admitió que llegó al combate con falta de continuidad, lesiones e inactividad, elementos que impactaron directamente en su preparación y desempeño.
“Yo no había peleado en peso crucero, tenía una pelea en cuatro años, venía inactivo. Tuve varios problemas, muchos en realidad, y traía lesiones y cuestiones así. Fue más que nada eso, las lesiones y cosas así, que no me preparé realmente fuerte”, compartió durante la conversación con Aldo de Nigris.


