Hermosillo, Sonora.- El comisario de la Jefatura de Policía Preventiva y Tránsito Municipal, Jesús Alonso Durón Montaño, señaló que la suspensión del proceso de legalización vehicular obligará a las autoridades a atender el tema de los automóviles afiliados que continúan circulando sin regularizarse.
Explicó que se trata de una problemática que deberá analizarse de manera conjunta entre autoridades municipales, estatales y federales, con el objetivo de definir cuándo y cómo se dará atención a los vehículos que no ingresaron a los esquemas de regularización y que actualmente transitan en la ciudad.
Durón Montaño subrayó que, independientemente de su estatus, todo conductor debe cumplir con los requisitos que marca la ley, como contar con licencia de conducir vigente y que el vehículo tenga placas de circulación. Recordó que circular sin placas constituye un motivo de detención, tal como lo establece la Ley de Tránsito.
En cuanto a la obligatoriedad del seguro vehicular, el comisario indicó que la Ley de Movilidad ya contempla como requisito el contar con un seguro de daños a terceros para poder circular. No obstante, reconoció que este aspecto aún no se ha aplicado de manera estricta, aunque ya se encuentra en análisis para comenzar a supervisar su cumplimiento en todo tipo de vehículos, incluidos automóviles y motocicletas.
Respecto a los vehículos afiliados, precisó que el tema aún no ha sido abordado formalmente en las mesas de trabajo, pero consideró que, tras la suspensión de la legalización, será necesario atenderlo a la brevedad. Destacó que contar con un padrón vehicular confiable permitiría un mejor control y facilitaría labores de investigación, incluso en hechos violentos.
“Nosotros somos los más interesados, tener ese control vehicular, tener ese padrón vehicular a la mano nos va a ayudar, inclusive hasta para la detección en hechos violentos”
Finalmente, aclaró que no existe una relación directa entre la corporación y las organizaciones de afiliación de vehículos; sin embargo, reconoció que se trata de un fenómeno social, debido al alto número de unidades que ingresaron a la ciudad y que todavía circulan con engomados o sin haber sido regularizadas, situación que, insistió, requiere la coordinación de distintas instancias de gobierno.


