El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvo una llamada telefónica con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, la semana pasada para discutir la posibilidad de una futura reunión entre ambos mandatarios. La información fue reportada este viernes 28 de noviembre de 2025 por The New York Times, con base en fuentes anónimas familiarizadas con el tema.
Según dichas fuentes, Trump y Maduro conversaron a finales de la semana pasada sobre un eventual encuentro en Estados Unidos. Aunque la propuesta fue mencionada, por ahora no existen planes concretos, indicó una de las personas consultadas bajo condición de anonimato.
La llamada incluyó la participación del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y ocurrió días antes de que entrara en vigor la designación del Departamento de Estado que cataloga a Maduro como líder de lo que el gobierno considera una organización terrorista extranjera, el Cartel de los Soles.
Mientras tanto, Estados Unidos mantiene una fuerte presencia militar en el Caribe con enfoque en Venezuela. Aunque funcionarios aseguran que el despliegue busca frenar el tráfico de drogas, también han reiterado su intención de lograr la salida de Maduro del poder, incluso mediante el uso de la fuerza.
En octubre, The New York Times reportó que Maduro ofreció a Estados Unidos una participación significativa en los yacimientos petrolíferos venezolanos y otras oportunidades comerciales para reducir tensiones. Sin embargo, Maduro se mantuvo firme en el poder y Washington suspendió esas conversaciones a inicios del mes pasado.
La Casa Blanca declinó comentar sobre la llamada y el gobierno venezolano no respondió a solicitudes de información. No obstante, dos personas cercanas al gobierno de Venezuela confirmaron la comunicación directa entre ambos líderes, sin autorización para hablar públicamente.
Aún no está claro qué implica este contacto para la estrategia de Washington hacia Caracas. Trump ha combinado históricamente conversaciones con amenazas de fuerza. Su administración ha llevado a cabo ataques con misiles contra embarcaciones venezolanas acusadas de traficar drogas, como parte de una postura más agresiva que se intensificó tras las elecciones de 2024, consideradas fraudulentas por Estados Unidos.
El presidente Trump, flanqueado por mandos militares durante el Día de Acción de Gracias en Mar-a-Lago, afirmó que las operaciones antidrogas se trasladarían a tierra firme. “Por tierra es más fácil, pero eso va a empezar muy pronto”, declaró.
Washington también ha analizado opciones como la incautación de campos petrolíferos venezolanos. Rubio, figura central en la política estadounidense hacia Venezuela, ha calificado a Maduro como un presidente ilegítimo.
Aun así, las conversaciones directas entre Trump y Maduro podrían marcar el inicio de un intento por evitar una escalada militar, aunque la administración estadounidense mantiene como objetivo la salida del gobernante venezolano.



