México.- Pemex continúa en números rojos. Aunque la petrolera estatal sigue recibiendo capitalizaciones directas por parte del Gobierno federal, al cierre de 2024, la compañía reportó una pérdida neta de 620.605 millones de pesos debido a un incremento en el costo de las ventas y la depreciación cambiaria. Este resultado contrasta con la utilidad neta de 8.151 millones de pesos al cierre de 2023. Solo en el cuarto trimestre, la empresa perdió 190.000 millones de pesos. El saldo total de la deuda a diciembre pasado asciende a 97.000 millones de dólares. Jorge Alberto Aguilar, director corporativo de Planeación, Coordinación y Desempeño de Pemex, reconoció este jueves en una conferencia con analistas que la empresa del Estado atraviesa por una situación retadora.
“Hemos enfrentado problemáticas operativas y de productividad, así como situaciones importantes de restricciones de presupuesto”, declaró.
En su reporte financiero publicado en la Bolsa Mexicana de Valores, la empresa estatal, adjudicó la pérdida neta al incremento en el costo de ventas, deterioro de activos fijos y otros gastos no descritos; además de costos por instrumentos financieros derivados y pérdida cambiaria. La pérdida cambiaria se debió a la depreciación del peso frente al dólar, y los costos por instrumentos financieros derivados aumentaron debido a cambios en el valor razonable de ciertos instrumentos. Los ingresos totales por ventas y servicios aumentaron un 2,6%, 436.600 millones en el cuarto trimestre del año. Este incremento se debe a mayores precios de las gasolinas, así como a un mayor volumen de productos refinados exportados, aunque compensado por una disminución en el volumen de petróleo crudo y una apreciación del dólar frente al peso.
La producción de hidrocarburos líquidos con socios en el cuarto trimestre de 2024 registró 1,6 millones de barriles diarios, una disminución de un 10% en comparación con el cuarto trimestre de 2023. Esta situación se explica por el declive natural de los campos marinos Maloob y Zaap, así como el campo terrestre Quesqui; prolongación de tiempos en la terminación de pozos con alta complejidad en profundidad, presión y temperatura; menores cuotas iniciales de producción en pozos del campo Xanab; y conclusión de la vida útil de equipos de bombeo electrocentrífugo en el campo Ayatsil.
Juan Carlos Carpio, director de Finanzas de Pemex, declaró que Durante el cuarto trimestre de 2024, Pemex estrechó la coordinación con las Secretarías de Energía y de Hacienda para la toma de decisiones financieras y operativas de la empresa, continuando el camino hacia la autosuficiencia y seguridad energética. El funcionario resaltó el apoyo presupuestal del Gobierno federal por 136.000 millones de pesos para el pago de amortizaciones de la empresa previsto en 2025.
“Se está trabajando en la implementación de esquemas financieros para cubrir los adeudos con proveedores”, dijo.
La estrategia de saneamiento en las finanzas de Pemex pasará también por una reducción en su carga fiscal. Carpio hizo hincapié en la modificación del régimen fiscal de la petrolera con una tasa del 30% sobre el valor de la extracción de hidrocarburos, prevista en la reforma a la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos, misma que acaba de ser avalada en la Cámara de Diputados y pasará a su votación en el Senado. A diferencia del sexenio anterior, esta Administración ha asegurado que está abierto a implementar proyectos mixtos, con privados, para elevar la producción de crudo a 1,8 millones de barriles diarios.
Con información de El País.