Hermosillo, Sonora.- El fatal accidente que causó la muerte del niño Ramón Alberto de 11 años y su abuelo Ramón de 67 años la noche del sábado 15 de febrero, y el cual fue provocado por un joven de 17 años que manejaba a exceso de velocidad, ha generado muchas dudas en la sociedad de Hermosillo.
Si bien las autoridades estatales informaron el lunes 17 sobre los pormenores del accidente automovilístico, a través de redes sociales ciudadanos han señalado diversas inconsistencias en los aspectos que envuelven al caso que consternó a la comunidad hermosillense, como la falta de información sobre el responsable del siniestro, su estado de salud y cuál será la pena que enfrente por haber causado la muerte de dos personas.
Hechos, según Fiscalía
El mortal accidente de tránsito donde perdieron la vida un niño que soñaba con ser corredor de caballos y su abuelo, de origen de Mazatán, Sonora, fue provocado por un joven de 17 años que no solo conducía por encima del límite de velocidad permitido, sino que también se pasó la luz roja de un semáforo después de ignorar a policías municipales que le ordenaron detenerse, según informó Fátima Martínez, directora general de Atención Temprana y Justicia Alternativa de la Fiscalía de Sonora.
Dudas
Cabe señalar que este joven de 17 años, cuya identidad se desconoce hasta el momento, conducía junto con otros cuatro adolescentes un vehículo Jeep Mojave, cuyo valor se ubica por lo menos en 1.5 millones de pesos, entre las 22:00 y 23:00 horas, con placas pertenecientes al estado de Durango, según dejaron ver fotos de los hechos tomadas por El Imparcial.



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La unidad que conducía el joven, la cual cruzó en rojo el semáforo ubicado en la intersección de los bulevares Luis Encinas y Solidaridad, impactó una Jeep Cherokee, donde se trasladaban -según información oficial- el niño Ramón Alberto y a su abuelo Ramón, quienes fallecieron después del fuerte choque.
Es importante mencionar que, de acuerdo con Martínez, el conductor de 17 años no dio positivo a drogas, ni a alcohol.
No obstante, en otra foto de El Imparcial se alcanza a ver que tras el choque cayeron al suelo latas de aparente cerveza y restos de una hielera de unicel, sin que se sepa oficialmente si estos iban dentro del vehículo conducido por el menor o donde se trasladaban las víctimas fatales.


Asimismo, el joven de 17 años contaba con una licencia para conducir, cuyo trámite está a cargo de la Dirección General de Recaudación de la Secretaría de Hacienda de Sonora a mayores de 16 y menores de 18, y que entre sus condiciones establece que solo permite al menor de edad circular entre 05:00 y 00:00 horas.
Esto, a menos de que demuestre que su uso tiene como fin una actividad laboral, motivos escolares o una emergencia propia o familiar, además de que deberá siempre ir acompañado de una persona mayor de 24 años con licencia vigente.
Estado de salud de involucrados
En la declaración ante medios de comunicación el pasado 17 de febrero, la funcionaria de la Fiscalía de Sonora informó que la edad de los cinco tripulantes del vehículo que causó el accidente “fluctúan entre los 15 y 18 años” y que el conductor, de 17, se encontraba internado en el Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES).
Sobre los otros menores que viajaban en el vehículo conducido por el joven de 17, Fátima Martínez indicó que también se encontraban internados en el HIES: “Se les están realizando diversos estudios, estamos monitoreando la evaluación de la salud de los lesionados”, aunque no precisó cuántos de ellos recibían atención médica.
Ante la información confusa de las autoridades, en una declaración para El Imparcial, el IMSS-Bienestar informó que eran dos los menores que estaban hospitalizados, dejando la duda sobre la condición de los otros dos que también viajaban en el Jeep Mojave.
“Son dos menores de 16 y 17 años, están estables, con tratamiento médico y van a requerir cirugía”, dijo el IMSS-Bienestar al medio de comunicación.
Despiden a niño y su abuelo
El lunes 17 de febrero, familiares, amigos y personas cercanas a la familia Gracia Álvarez despidieron en un funeral al niño Ramón Alberto, de 11 años, quien falleció en el fatal accidente del pasado sábado en la capital de Sonora.
Ramón Alberto, que fue despedido por sus seres queridos en Mazatán, Sonora, soñaba con ser corredor de caballos y perdió la vida a causa de la imprudencia al volante del joven de 17 años, cuya identidad y consecuencias penales se desconocen.