-Anuncio-
sábado, enero 10, 2026

Los facilitadores: la codependencia de la familia (II)

Relacionadas

- Advertisement -

Por Pepe Suárez

En la naturaleza misma de la enfermedad está que los adictos no son capaces de reconocer que necesitan dejar de consumir y buscar ayuda apropiada. Es así que los miembros de la familia que sobrellevan la conducta del adicto “para calmar sus nervios”, “para ayudarlo a soportar la soledad”, “porque trabaja muy duro”, o por cualquier otra razón, se ven a sí mismos fomentando esta conducta. Los miembros de la familia que asumen las responsabilidades de la persona que consume están fomentando esta conducta.

También lo están aquellos adolescentes (o personas más jóvenes) que asumen las responsabilidades en el hogar por encima de su edad o madurez mientras uno de los padres está alcoholizado, drogado o con una cruda. También lo está el esposo que oculta la adicción de su esposa “porque la amo mucho como para avergonzarla”. La esposa que sacrifica su propia vida social o las actividades familiares porque su esposo está alcoholizado o drogado también fomenta esta conducta, en el sentido de que está permitiendo que la adicción controle su vida. En resumen, cualquier miembro de la familia que haga por el adicto lo que éste debería estar haciendo por sí mismo de manera natural constituye un facilitador.

Si una persona se niega a ser un facilitador, las consecuencias para el adicto con certeza pueden acarrear situaciones difíciles para el adicto, como pérdida del empleo, pérdida de su licencia de conducir, una sentencia en la cárcel, alejarse del vínculo familiar indefinidamente, pérdida de contacto con la familia. Sin embargo, no se tiene que llegar a tales extremos.

Si las personas dejan de actuar como facilitadores, es casi seguro que, si bien se van a presentar algunas situaciones difíciles para el adicto en el corto plazo, a largo plazo éste tendrá que enfrentar sus problemas con mayor honestidad. Paradójicamente, a medida que la persona que actúa como facilitador continúa tratando de “ayudar”, la enfermedad avanza y todos sufren, incluidos el adicto y la familia. Si el papel de facilitador es tan dañino, ¿por qué alguien querría tenerlo?

Por lo general, el facilitador piensa que todo lo que se hace representa un esfuerzo sincero para ayudar tanto a la familia como al adicto, o bien como lo mejor que se puede hacer dadas las circunstancias. A menudo tienen miedo de que los problemas del adicto afecten a la familia, por lo que tratan de protegerla de las consecuencias. Al igual que los adictos, los facilitadores se desmoralizan y no encuentran alternativa.

Aviso

La opinión del autor(a) en esta columna no representa la postura, ideología, pensamiento ni valores de Proyecto Puente. Nuestros colaboradores son libres de escribir lo que deseen y está abierto el derecho de réplica a cualquier aclaración.

- Advertisement -

Opinión

Cae exdiputado del PVEM, junto a su hijo, por drogas y presunto lavado de dinero en Chiapas

La Fiscalía General del Estado de Chiapas informó sobre la detención del ex diputado local del Partido Verde Ecologista...

Estos son los pescados y mariscos que pueden poner en riesgo tu salud, según expertos

El consumo de productos del mar es una práctica extendida en la alimentación de millones de personas, debido a...

Temporada de premios: Películas que están marcando el pulso del cine en la carrera al Oscar

En medio de reacomodos profundos en la industria del entretenimiento, el cine vuelve a colocarse como un espacio esencial...

Trump propone tope del 10% a tasas de interés de tarjetas de crédito en EEUU

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solicitó que se establezca un límite máximo del 10% en las tasas...
- Advertisement -