-Anuncio-
viernes, agosto 7, 2026

Científicos descubren comunidad de ballenas azules pigmeas gracias a sensores de bombas en el océano

Noticias México

Despliegan más de 1,500 militares en zona aguacatera de Michoacán; buscan crear condiciones de seguridad para reanudar exportaciones a EEUU

La Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) informó este jueves del despliegue de 1.557 efectivos para reforzar la seguridad en las zonas productoras de aguacate de Michoacán, tras la suspensión de las exportaciones a Estados Unidos y mientras ambos países mantienen una mesa de diálogo para reanudarlas.

Sheinbaum ‘pausa’ debate sobre su propuesta para regular medios y abre diálogo con la industria de radio y televisión

La presidenta Claudia Sheinbaum decidió poner en pausa la discusión pública sobre los nuevos lineamientos para la protección de los derechos de las audiencias en radio y televisión, y pidió esperar a que concluya la consulta pública antes de continuar con el análisis de la propuesta.

Rechazan ‘fracking’ 30 organizaciones ambientales y comunitarias en México ante reporte de expertos convocados por Sheinbaum

Treinta organizaciones ambientales y comunitarias rechazaron este jueves la evaluación presentada por el Gobierno mexicano sobre el uso de la fracturación hidráulica (‘fracking’) y exigieron prohibir la técnica en todo el país, al considerar que el comité científico excluyó a las poblaciones afectadas y no demostró que las nuevas tecnologías eliminen los riesgos.
-Anuncio-
- Advertisement -

Gracias a una red de sensores de bombas nucleares, un grupo de científicos hallaron un grupo de ballenas azules pigmeas en el Océano Índico.

Durante generaciones, estas criaturas nadaron por el océano sin cruzarse con ningún ser humano. 

Algunos ejemplares llegaron a medir 24 metros de largo y a pesar 90 toneladas. 

Su descubrimiento en 2021 fue aún más sorprendente por la forma en la que fueron halladas. 

Desde la década de 1990, sus operadores en una sala de control en Viena, Austria, han estado escuchando pruebas nucleares no autorizadas. 

Sin embargo, con el paso de los años, su red también captó otros sonidos y estruendos en el océano, la tierra y la atmósfera, y es una sorprendente ayuda para la ciencia.

La historia del hallazgo de las ballenas azules se remonta a la década de 1940, cuando el hombre descubrió que podía liberar el terrible poder del átomo. 

Tras la prueba estadounidense Trinity y el bombardeo de Japón, siguieron décadas de inestabilidad y miedo, mientras las naciones se apresuraban a construir sus propios arsenales y probar armas cada vez más potentes.

Después de 50 años, muchos gobiernos aceptaron que la transparencia era necesaria. 

Si se quería evitar una escalada nuclear, el mundo necesitaba una forma de saber si alguna nación o actor estaba realizando pruebas no autorizadas. Sólo así podrían confiar los unos en los otros.

Así, en la década de 1990, varias naciones firmaron y ratificaron el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares (CTBT, por sus siglas en inglés), entre ellas el Reino Unido y muchas potencias nucleares de Europa Occidental. 

Otras no lo hicieron, como China, India y Estados Unidos.

Aunque el Tratado no llegó a entrar en vigor debido a estas reticencias, el proceso creó una norma mundial contra los ensayos.

Y, lo que es más importante, también condujo al establecimiento de una red capaz de oír, olfatear o detectar una detonación nuclear en cualquier lugar de la Tierra.

Estaciones de “infrasonidos”

Con sensores repartidos por todo el mundo, el Sistema Internacional de Vigilancia ha estado funcionando desde entonces, hasta contar con más de 300 instalaciones en todo el mundo capaces de detectar el sonido, las ondas de choque y los materiales radiactivos de las explosiones nucleares.

Esto incluye más de 120 estaciones sísmicas, 11 micrófonos hidroacústicos en los océanos, 60 estaciones de “infrasonidos” que captan ruidos inaudibles de muy baja frecuencia, y 80 detectores de partículas o gases radiactivos.

Muchas instalaciones se encuentran en lugares tranquilos y relativamente poco perturbados. 

Estados Unidos (EEUU), por ejemplo, tiene una estación en la isla de Wake, en el Pacífico, uno de los atolones más aislados; otras se encuentran en la Antártida.

Sin embargo, algunas están un poco más cerca de la civilización, como el conjunto sísmico del pueblo de Lajitas, en Texas o la estación de radionúclidos de Sacramento, en California.

Su amplia distribución significa que si se produce una detonación nuclear en algún lugar de la Tierra, los operadores de la sala de control de Viena lo sabrán, afirma Xyoli Pérez Campos, directora de la división del Sistema Internacional de Vigilancia (SIV, por sus siglas en español) de la OCTBT en Austria.

“Ocurra donde ocurra, tenemos las tecnologías para cubrirlo. Si hay un ensayo nuclear subterráneo, tenemos la tecnología sísmica para captarlo. 

Si las pruebas nucleares se realizan bajo el agua, disponemos de estaciones hidroacústicas. 

Si las pruebas se realizan en la atmósfera, tenemos los infrasonidos. Y las estaciones de radionúclidos nos permiten distinguir si hubo un componente nuclear; ésa es la pistola humeante”.

De hecho, cuando Corea del Norte realizó pruebas de armas nucleares en las décadas de 2000 y 2010, varios sensores sísmicos captaron las ondas de las explosiones, y el análisis de isótopos radiactivos en la atmósfera lo confirmó.

La red también ha detectado grandes explosiones no nucleares, como la enorme detonación en el puerto de Beirut en 2020, o la erupción volcánica Hunga Tonga-Hunga Ha’apai en enero de 2022.

Descubrimientos inesperados

La red nuclear del SIV, sin embargo, ha descubierto más que grandes explosiones. 

En la última década, a medida que se ha abierto el acceso científico a los datos, los investigadores han recurrido al SIV para detectar sucesos que de otro modo pasarían desapercibidos. 

Por ejemplo, el canto de las ballenas, pero también muchas otras cosas.

En junio, cientos de estos científicos se reunieron en una conferencia en Viena para compartir sus descubrimientos.

Investigadores alemanes mostraron cómo los sensores hidroacústicos de la red pueden vigilar el ruido causado por el transporte marítimo.

Un equipo japonés presentó sus conclusiones sobre el uso del SIV para estudiar la actividad volcánica submarina y un investigador brasileño habló de los infrasonidos generados por la aurora boreal y la aurora austral.

Otros describieron los esfuerzos realizados para detectar a distancia el desprendimiento de glaciares en avalancha, basándose en investigaciones anteriores que utilizaron la red para vigilar el desprendimiento de icebergs en la Antártida.

La física Elizabeth Silber, de los Laboratorios Nacionales Sandia de Albuquerque (Nuevo México), demostró incluso cómo los detectores del SIV habían captado una “bola de fuego que rozó la Tierra”, un meteoroide que generó ondas de choque al impactar contra la atmósfera el 22 de septiembre de 2020.

En cuanto a las ballenas azules pigmeas, fueron descubiertas cuando investigadores de Australia decidieron escuchar un poco más de cerca los sonidos oceánicos utilizando la red hidroacústica del SIV.

En 2021, la Emmanuelle Leroy, de la Universidad de Nueva Gales del Sur, en Sídney, y sus colegas analizaron los cantos de varias poblaciones de ballenas del océano Índico central.

Unos años antes, se había observado un nuevo canto, conocido como “canto de Chagos”, o “Diego García Downsweep”, llamado así por el lugar donde se detectó: el atolón Diego García, en el archipiélago de Chagos.

En aquel momento se conocían cinco grupos de ballenas azules en el océano Índico, junto con poblaciones de ballenas de Omura, pero no estaba claro a qué grupo pertenecía la de Chagos. 

Los científicos saben que cada manada tiene llamadas muy personalizadas, lo que significa que pueden clasificarse en “poblaciones acústicas”, y ésta no coincidía.

Leroy y sus colegas se dieron cuenta de que la red SIV les permitiría estudiar el canto de las Chagos durante casi dos décadas, en distintos lugares del océano, desde Sri Lanka hasta Australia Occidental. 

Su análisis concluyó que el canto de Chagos debía pertenecer a una población completamente nueva de ballenas azules pigmeas.

El hallazgo de esta nueva manada fue una buena noticia, sobre todo porque las ballenas azules pigmeas son muy escasas. 

En el siglo XX, las ballenas azules fueron cazadas hasta casi su extinción, pasando de unas 239.000 en la década de 1920 a un mínimo de unas 360 en 1973.

Cuando los arquitectos del SIV construyeron su red de detección, lo hicieron con la esperanza de que el mundo fuera un poco más seguro.

“Lo que me parece realmente asombroso es que estas personas inteligentes decidieran que las pruebas nucleares son un peligro para la humanidad, y no sólo redactaran un tratado diciendo que hay que detenerlas, sino que idearan las tecnologías para vigilarlas. 

Eso es poner la ciencia y la tecnología al servicio de la humanidad”, afirma Pérez Campos.

Pero incluso con esa previsión, los fundadores de la red probablemente no previeron los usos actuales del SIV. Sus estaciones se han convertido en la red de escucha planetaria definitiva.

Ahora mismo, en lugares remotos de todo el mundo, los sensores vigilan a la humanidad y a la naturaleza en busca de sonidos y estruendos que de otro modo pasarían desapercibidos, y eso incluye a una familia de ballenas entonando una canción única. 

Puede que no veamos a esta escurridiza manada, pero podemos oírla.

- Advertisement -
-Anuncio-
-Anuncio-

Lo más visto

¿No puedes entrar a BBVA? Reportan caída de la app y retrasos en depósitos este viernes

Usuarios de BBVA reportaron fallas en la app este viernes 31 de julio, con problemas de acceso, retrasos en transferencias y depósitos de nómina que no se reflejan.

¿Podría formarse un tornado en Sonora? Alertas en Arizona ponen bajo vigilancia el norte del estado durante el monzón

Las recientes alertas por posibles tornados emitidas en el sur de Arizona despertaron dudas entre habitantes del norte de Sonora sobre la posibilidad de que un fenómeno similar pudiera registrarse en territorio sonorense. Aunque especialistas de MeteoAlert aclaran que el riesgo es muy bajo, advierten que las condiciones atmosféricas propias del monzón mexicano sí favorecen tormentas severas con vientos destructivos, granizo y lluvias intensas.

Crece almacenamiento de agua en presas de Sonora, superan niveles de agosto 2025; podrían llenarse este año, según especialista

Las 10 presas de Sonora incluidas en el reporte de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) registran un mayor...

Familia Villegas crea Tierra Viva, proyecto que rescata abejas y promueve vida sustentable en Hermosillo

La familia Villegas impulsa Tierra Viva, un proyecto de permacultura en San Marcial, Sonora, donde rescatan abejas, producen sus propios alimentos y promueven la educación ambiental y la vida sustentable.

Empresaria de Hermosillo sorprende a pasajera que perdió su anillo de compromiso en vuelo: le regala uno nuevo para devolverle la esperanza

Luego de que María José denunciara el presunto robo de un joyero que contenía su anillo de compromiso durante un viaje de Guadalajara a Hermosillo, la empresaria hermosillense Norma Palafox, propietaria de Palafox Jewelry, decidió regalarle un nuevo anillo con características muy similares al que perdió.
-Anuncio-

Más Noticias