Un equipo del Laboratorio Médico Entomólógico perteneciente a la Universidad de Florida (UF/IFAS) acaba de confirmar que una nueva especie de mosquito, el Culex lactator, se ha establecido en las abundantes zonas húmedas que salpican el estado.
El Culex lactator no es una especie nueva en sentido estricto, pero su presencia sí es nueva en Florida.
La especie es nativa de las selvas de América Central y el norte del continente sudamericano. Ahora viene a sumarse a las más de 90 especies de mosquito que han declarado Florida su hogar.
La especie fue descubierta por primera vez en una trampa para mosquitos situada en una zona rural de Miami-Dade Country en 2018, pero su presencia no pudo confirmarse hasta el hallazgo y catalogación de más ejemplares en 2022.
Ahora ya está extendida por otras regiones del estado, y probablemente de otros estados si las condiciones del ecosistema lo permiten.
Los mosquitos pertenecientes al género Culex se parecen mucho unos a otros y normalmente es necesario un análisis de ADN para determinar con exactitud a qué especie de mosquito de las 3.600 que pueblan el planeta pertenece.
La confirmación del status de residente del Culex lactator acaba de publicarse en un estudio publicado en la revista Journal of Medical Entomology.
El problema de que haya una nueva especie es, por supuesto, que se trata de una de las que pica a los humanos y el género Culex es ampliamente conocido por ser transmisor de enfermedades como la Fiebre del Nilo o diversos tipos de encefalitis.
Para más inri, no siempre es fácil asociar una enfermedad a una especie concreta.
“Los mosquitos se cuentan entre los insectos más estudiados por su capacidad para transmitir enfermedades a los seres humanos”, explica Lawrence Reeves, profesor asistente en el AF/IFAS y uno de los autores del estudio en un post publicado por la Universidad de Florida.
“Sin embargo, hay muchas lagunas en el conocimiento que tenemos sobre los mosquitos. Esto es particularmente cierto para las especies provenientes de bosques tropicales.
La entrada de nuevas especies de mosquito como esta son una fuente de preocupación porque la mayor parte de nuestros retos referentes a los mosquitos proceden de especies no nativas. En casos como este es complicado saber qué esperar a nivel clínico cuando sabemos tan poco de la especie.”
Reeves explica que las especies provenientes de otros lugares, concretamente las que vienen de parajes tropicales son cada año fuente de brotes de todo tipo de enfermedades como la fiebre del Nilo, la encefalitis equina, el dengue, o el chikungunya.
“Aún es muy pronto para saber si el Culex lactator exacerbará esos retos”, contiunua Reeves.
“Es difícil de predecir porque no todas las especies de mosquito son capaces de transmitir un determinado patógeno. Cada virus de los que afectan a los humanos normalmente usan como vector a una especie concreta”.
Reeves destaca la importancia de permanecer vigilante de cara a la introducción de nuevas especies de mosquito.
“Cada nueva llegada trae la posibilidad de que se facilite la entrada a enfermedades transmitidas por mosquitos”, puntualiza.
“Se calcula que ahora mismo hay 17 especies de mosquito en Florida que no son nativas del estado. La detección de esas especies se ha convertido en algo cada vez más frecuente. de hecho, 11 de ellas han llegado en los últimos 20 años.
Lawrence Reeves explica los a veces insólitos métodos de estos insectos para cruzar océanos.
“Las distancias de vuelo de los mosquitos son relativamente cortas. Los estudios de marcado/recaptura (experimentos en los que los mosquitos se marcan con algo, como un polvo fluorescente, y luego se atrapan) han revelado que la mayoría de los mosquitos no vuelan a más de 1 km de donde fueron liberados. Sin embargo, pueden viajar distancias mucho mayores cuando son ayudados por humanos.
Algunos mosquitos como Aedes aegypti tienen huevos que pueden secarse. Si una hembra Aedes aegpyti pone huevos, por ejemplo, en un neumático, esos huevos pueden quedarse allí, esperando agua, a veces durante más de un año. Si ese neumático se mueve o transporta a una nueva ubicación, los huevos viajan con él. En el caso concreto del Aedes aegpyti, creemos que llegaron en barcos de esclavos que iban de África a las Américas hace más de un siglo”, dijo.
También hemos documentado que los mosquitos adultos se mueven en automóviles y aviones. En el caso concreto del Culex lactator no hemos deducido aún su método de introducción, porque sus huevos deben permanecer en el agua para sobrevivir. Hace algunos años, aprendimos que puede haber cantidades sorprendentes de mosquitos a mucha altura en el aire (hasta 250 m) Es posible que los primeros Culex lactator que llegaron a Florida fueran arrastrados por un sistema meteorológico proveniente de América Central o del Sur a través del Golfo de México.
En cuánto a qué podemos hacer para tratar de frenar esa afluencia de mosquitos turistas, Reeves explica que no se puede hacer mucho a nivel de transporte, pero sí a la hora de apoyar los centros de control de mosquitos locales ubicados en los diferentes distritos de Florida.
A nivel institucional, Reeves cree que la principal tarea es precisamente comprender las vías de entrada de los mosquitos. “Hemos encontrado seis nuevas especies de mosquitos no nativos en Florida en los últimos cinco años”, apunta Reeves.
“Para la mayoría de ellos, no tenemos ni idea de cómo llegaron a nuestro estado”.
Información de Gizmodo