Hace apenas un año, tuvimos un regreso a clases con mucho temor, sobre todo por los adultos.
Estubimos ante de un ciclo completamente en línea, nos preparamos todos para un regreso a clases mixto.
Hoy, afortunadamente aún con las afectaciones materiales en algunos planteles y los momentos que vivimos algunos de mucho miedo; nos preparamos nuevamente para un regreso a clases completamente presencial. Al menos es lo que se percibe hasta el momento.
Gracias a la paciencia, constancia, seguridad, esperanza, confianza y al gran equipo que hicimos todos, logramos pasar juntos, los momentos de incertidumbre.
Nuevamente nos preparamos para un ciclo más de clases y curiosamente, la pregunta aquí sería:
¿Cómo vivimos este momento hoy?
¿Cómo está saliendo la humanidad?
¿Como vienen los alumnos, niños y jóvenes?
¿Cómo viene su nivel académico, para el grado que le corresponde?
¿volvieron las preocupaciones materiales y nos olvidamos de lo esencial?
donde hace apenas un año, luchábamos todos por permanecer vivos e ir salvando las situaciones como se fueran presentando.
Maravilloso, que podamos nuevamente regresar a las aulas, que los padres y madres de familia busquen como presentar y apoyar a sus hijos para este gran regreso.
Que con su vocación docente, los maestros ante el gran reto de nivelar, sean inspiradores y logremos todos juntos ayudar a este grupo humano que no podemos dejar de reconocer vivió un gran cambio en este proceso.
Pero también es importante no olvidar lo aprendido, recordemos el proceso de enseñanza aprendizaje: conocer, asimilar e integrar.
Donde lo vivido nos sirva para ser mejores hoy, disfrutar el momento presente, aprovechar para ser todo lo que somos, impulsarnos con toda la pasión en nuestra proyección como humanos, reconociendo la magnitud de lo que significa, pensando no solamente en uno mismo, el tiempo nos exige pensar ya en “nosotros”, vamos en el mismo barco.
Nuevamente, salgamos juntos a enfrentar este nuevo reto.