-Anuncio-
jueves, junio 18, 2026

La ficción del Capitaloceno o el apocalipsis pasivo

Noticias México

Fiscalía imputa a alcaldesa por fingir secuestro para pedir rescate de 40 millones de pesos

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) imputó penalmente a Nancy Nápoles Pacheco, presidenta municipal de Tenancingo, por el delito de simulación de secuestro, al concluir que la desaparición denunciada a finales de mayo presuntamente formó parte de un plan diseñado para justificar la obtención de recursos públicos.

Monterrey recibe a la princesa japonesa Hisako de Takamado, en histórica visita por el Mundial 2026

La princesa Hisako de Takamado, integrante de la familia imperial japonesa, arribó este miércoles al Aeropuerto Internacional de Monterrey para realizar una visita de cuatro días en la entidad, donde participará en actividades turísticas, académicas y asistirá al encuentro entre Japón y Túnez, correspondiente a la Copa del Mundo 2026.

Mundial 2026 impulsará ventas de restaurantes en México hasta 29%: Canirac

La celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2026 podría representar una importante oportunidad económica para la industria de alimentos y bebidas en México, donde más de 206 mil establecimientos del sector tendrían un incremento en sus ventas durante los meses de junio y julio, de acuerdo con estimaciones de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).
-Anuncio-
- Advertisement -

Hay algo sumamente aterrador en una novela que es en ocasiones profética y en otras simplemente obvia en cuanto a nuestro presente. Hablo de Severance, de la autora chino-americana Ling Ma, quien es también profesora de inglés en la Universidad de Chicago. Leer esta novela justo al final de la pandemia de covid-19, cuando las cosas han comenzado lentamente a volver a una semblanza más o menos aproximada a lo que considerábamos normal en algunas partes del planeta, ha sido una – como dirían los griegos – anagnórisis inesperada. Es decir, es una revelación de la verdadera condición de la realidad, a pesar de que no estamos siquiera cerca de la catástrofe que narra la novela.

Muchas veces la ficción de los últimos años me ha parecido un refrito sin fin de herramientas narrativas. Por muchos años dejé de leer novelas precisamente por lo mismo, como por una desidia de volver a leer lo mismo envuelto en otro paquete. Las novelas me parecían siempre de un aburrimiento incomparable, con pocos hallazgos provocadores o incluso con una manía por siempre volver a las mismas historias que resultaban poco interesantes.

En cambio, esta novela es un acierto que pocas veces encuentra uno en las mesas de novedades. No era de esperarse que Editorial Planeta la haya publicado en español bajo el título de Liquidación en 2020 – aprovechando la pandemia – que es la traducción literal de la palabra en inglés (y cabe aclarar que Planeta es el monopolio más grande de libros en el mundo hispano y que es terriblemente predecible que su traducción sea también, pues, terrible). Lo que es intraducible es el parentesco fonético de la palabra severance en inglés con severe, como una especie de diagnóstico al que nos enfrentamos desde la portada del libro, o incluso con la idea de “desapego” o un cisma irreversible con algo que nos es familiar.

Volvamos al principio. Severance sigue la vida de Candace Chen tras el colapso de la sociedad estadounidense. Chen trabaja en una empresa en Nueva York que produce libros para el mercado masivo y que imprime en China, como la inmensa mayoría de las empresas actuales. Ella se encarga, como el trabajo más monótono del mundo, de la sección de Biblias y vive, pues, para el trabajo. De pronto, una nueva enfermedad llamada “Shen Fever” se origina en China y comienza a esparcirse por el mundo. Como una especie de profecía, y sobre todo como una forma de criticar la cultura del trabajo en el capitalismo tardío, la pandemia causada por esporas de un hongo desconocido que se esparcen por el aire y a través de la contaminación de mercancías que vienen de Asia, comienza a infectar a millones de personas en el planeta. Hay algunos pocos que inexplicablemente están a salvo y que nunca se contagian, pero son una minoría lo suficientemente pequeña para que el mundo como lo conocemos colapse de manera estrepitosa.

Más allá de las aterradoras coincidencias de la novela con la pandemia del SARS COV-2, lo más interesante de este relato – que mezcla a la vez lo absurdo de las políticas empresariales que hemos visto en series como The Office, con el apocalipsis zombie o historias como The Leftovers – es que el fin no es algo que sucede de la noche a la mañana con un estruendo. Más bien se trata de una decadencia pasiva y paulatina en donde todo comienza a fallar mientras el mundo, casi por rutina, sigue intentando mantener una actitud apática ante el colapso.

Esto nos habla del capitalismo actual y de las formas en las que las sociedades de producción y asimilación reaccionan ante el desastre. Nada del apocalipsis en esta novela es algo urgente. Al contrario, se basa siempre en la negación, en seguir ante todo el proceso de producción y consumo al que estamos acostumbrados. Chen, la protagonista, sigue yendo a la oficina a pesar de que toda la infraestructura a su alrededor comienza a colapsar.

También cabe aclarar que los infectados de “Shen Fever” no van a dar al hospital. Su enfermedad es incurable pero paulatina. Y esto es lo más revelador: los contagiados entran en un trance interminable en donde pierden toda conciencia de su subjetividad, dejan de ser ellos para convertirse en una especie de autómatas rutinarios. Es decir, los infectados con esta enfermedad mueren haciendo los mismos trabajos que han hecho por años. Si trabajaban en una tienda de ropa, mueren doblando ropa y acomodándola en los estantes. Si trabajaban en una oficina, mueren en su escritorio escribiendo y enviando correos sin sentido alguno.

Severance es un análisis agudo de la condición millenial, una escritura de la realidad en donde el apocalipsis es nuestro presente. Es como si ya lo viviéramos y eso, tal vez, lo hace no sólo más relevante sino más terrible. Es la historia de terror más conmovedora y espeluznante que he leído o visto jamás. Vale la pena leerla, en especial en inglés si es posible.

Bruno Ríos es

Doctor en Literatura Latinoamericana, profesor de lengua y literatura hispánica y escritor. Twitter: @brunoriosmtz

- Advertisement -
-Anuncio-
-Anuncio-

Lo más visto

Muere niña de 11 años tras ser alcanzada por rayo durante tormenta

Una niña de 11 años murió tras ser alcanzada por un rayo en un preescolar de Papantla, Veracruz, durante una tormenta eléctrica; autoridades ya investigan el caso.

Falla eléctrica provocará afectaciones en servicio del agua en colonias al norte de Hermosillo

Una falla en el sistema eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) registrada en el sector de La Victoria provocó la suspensión temporal de operaciones de los equipos de bombeo ubicados en Calizas, lo que ocasionará variaciones en el suministro de agua potable en distintas colonias del norte de Hermosillo.

Fiscalía imputa a alcaldesa por fingir secuestro para pedir rescate de 40 millones de pesos

La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) imputó penalmente a Nancy Nápoles Pacheco, presidenta municipal de Tenancingo, por el delito de simulación de secuestro, al concluir que la desaparición denunciada a finales de mayo presuntamente formó parte de un plan diseñado para justificar la obtención de recursos públicos.

Hallan persona sin vida por golpe de calor en terreno baldío en Hermosillo

Hallan a una persona sin vida en un terreno baldío de la colonia El Llano, en Hermosillo, lo que provocó un fuerte operativo de seguridad con participación de la Policía Estatal, el Ejército y la Fiscalía estatal.

Acuerdan gestión de hospital regional del ISSSTE y rehabilitación del Fernando Ocaranza tras bloqueo en Hermosillo

Trabajadores del ISSSTE en Hermosillo levantaron un bloqueo en el bulevar Morelos tras una reunión con el gobernador Alfonso Durazo, donde se acordó impulsar un hospital regional, rehabilitar el Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” y establecer mesas técnicas de seguimiento.
-Anuncio-

Más Noticias