2020-2021: Un año muy movido - Proyecto Puente
Proyecto Puente > Opinión > 2020-2021: Un año muy movido

2020-2021: Un año muy movido

Bulmaro Pacheco

Compartir esta nota en redes Sociales

El presidente López Obrador se está poniendo inquieto por el tiempo que le queda ya para el proceso electoral del 2021 —menos de un año—. Y no es para menos. Con un partido Morena inactivo, dividido y sin rumbo, con aspirantes a gobiernos estatales y al Congreso de la Unión desbocados y con una nación polarizada políticamente, alguien le tiene que hacer el trabajo a su distraído y embrocado partido: Él mismo.

Además, de lo que ha propuesto como gobernante —a excepción de sus programas socioclientelares—nada  parece estarle dando resultados.

La economía no crece; sus reformas no avanzan; la inseguridad ciudadana está peor que antes; las relaciones con el sector empresarial andan muy mal; ha caído la inversión privada; conflictos con los gobernadores; sus grandes obras no han merecido la aprobación de la población; y los gobernadores de Morena no dan una (están ante los peor evaluados) y ni qué decir de sus presidentes municipales (en conflicto a cada rato). (quienes incrédulos no acepten crítica, pueden consultar las cifras de cada caso que son públicas y están en los portales)

El Presidente ha reiniciado sus giras por los estados, más para aceitar la maquinaria de Morena que para atender la problemática nacional.

Pero su preocupación no es para menos. Falta menos de un año para que una alto porcentaje de los casi 96 millones—6 millones más que en 2018—, de electores registrados en la lista federal—al cerrar el 2020—, vote para elegir a 3 mil 528 representantes populares (en 2018 fueron 3 mil 226) 500 diputados federales (con posibilidad de reelección), 15 gobernadores, mil 924 ayuntamientos y 30 congresos locales con 1063 diputados (excepto Durango e Hidalgo). La elección más grande de la historia, calificada por el INE. Actualmente el PRI gobierna en 12 Estados, el PAN en 10, Morena en 6; PRD ,PES ,MC uno cada partido y Nuevo León independiente.

Al presidente le preocupa en primer lugar, perder la mayoría en la Cámara federal de diputados donde Morena cuenta con 254 diputados y sus aliados el PT, el PES y el Verde 79 más (40, 26 y 13 respectivamente). Los opositores, e el PAN con 78, el PRI 46, Movimiento Ciudadano 27, y el  PRD 11.  Solo cinco diputados se han declarado sin partido.

De perder Morena la mayoría en la Cámara de diputados tendría sus consecuencias en los últimos tres años de su gobierno; como la elección de senadores será hasta el 2024, no tendría la mayoría calificada en las dos Cámaras del Congreso de la Unión y eso le dificultaría promover reformas importantes para la conclusión de su sexenio, que por primera vez en la historia terminará el último día de octubre del 2024.

El presidente empezó el 6 de junio (un año antes de la elección) advirtiendo que “el que no esta con él, esta contra él”. Una sentencia política que no deja más opciones. Seguramente, por las encuestas ya se dio cuenta que la irritación contra su gobierno ha crecido y ya cayó del 58.7% que tenía en enero a 50.1% en junio de este año. Y la intención de voto por Morena pasó de 44 al 18% en el mismo lapso. Quizá por el desencanto, los indecisos han pasado del 44 al 59%.

Después vino el conflicto con el gobernador de Jalisco Enrique Alfaro, que culpó al gobierno federal de los desórdenes armados por jóvenes que protestaron por el asesinato de Giovani López, por la policía municipal de  de Ixtlahuacán de los Membrillos, Jalisco.

Saltándose a su secretaria de Gobernación, le pidió pruebas al gobernador y le manifestó su molestia porque lo hubiera mencionado.

Descalificó al historiador Enrique Krauze por el apoyo brindado al gobernador de Jalisco vía twiter. Le llamó (Lucas Krauze Alamán) en alusión al gran guanajuatense, historiador conservador Lucas Alamán, que le sirvió a distintos presidentes de México entre 1820 y 1853 caracterizado por salvar al Istmo de Tehuantepec de la ambición norteamericana (antes del canal de Panamá) y ser un luchador incansable contra la corrupción de los militares, entre ellos Mariano Arista, a quien le canceló una concesión para importar “hilaza inglesa” libre de derechos por Guaymas y Mazatlán

Al mismo tiempo, su antiguo aliado en las elecciones de 2006 y 2012, Dante Delgado, senador y autoridad importante del partido Movimiento Ciudadano, le envió una segunda carta donde le manifiesta su inconformidad: “Hasta hoy, siempre aposté por darte tiempo para que rectificaras los errores que has cometido durante la emergencia que vive el país con motivo del COVID-19. Lejos de rectificar has profundizado más en tu terquedad, así es como siempre defines tus malogrados propósitos”.  Como respuesta, tanto el gobierno como Morena convencen al senador de Movimiento Ciudadano Ramón Enríquez (un conocido tránsfuga de la cuadra de Moreno Valle) para que se pase a la bancada de Morena en la Comisión Permanente, para así alcanzar los 19 miembros que se requieren para tener la mayoría calificada y poder convocar a sesiones ordinarias para atender las prioridades del Ejecutivo.

Posteriormente inventan lo del (BOA) o bloque opositor amplio, donde alguien de la administración federal, tomando el pulso a lo que está ocurriendo con las cada vez más frecuentes críticas al gobierno, ve que ya se reflejan en las encuestas afectando al gobierno. El documento de muy obvia manufactura del gobierno, hace la lista de opositores y manda fichajes sobre 14 gobernadores incómodos.

A pesar del triunfalismo oficial,Los sondeos muestran que por ahora no existen ni triunfos ni derrotas predeterminadas para nadie en el próximo proceso electoral. El determinismo histórico muy propio del fanatismo político no opera para las elecciones del año entrante.

Las elecciones del 2021 se van a orientar mayoritariamente por componentes locales y eso lo ha advertido desde ahora el presidente. Por eso—ante la crisis de su partido— la intención de recuperar sus giras estatales y municipales hacia regiones y clientelas específicas a pesar de las advertencias sobre la gravedad de la pandemia.

A los morenistas les da por difundir a cada rato encuestas para mostrar que cuentan con músculo político en la mayoría de las entidades —afirman equivocadamente que van por el carro completo—, también dejan correr la versión de que las oposiciones están desarticuladas y derrotadas de antemano, o bajo el concepto juarista de “moralmente derrotadas”, algo que le conviene al gobierno que también deja correr el argumento acompañado de descalificaciones constantes a sus críticos.

Ahora el Presidente se lanza contra la diversidad de partidos políticos que por ley y después de una lucha de más de 40 años han adquirido registro. Él quiere solo a dos: Liberales y Conservadores.

Hay temas de la actualidad que no enmarcan obligadamente en la camisa de fuerza oficial liberal/conservador en otras épocas; realistas contra insurgentes, federalistas-centralistas, izquierdas contra derechas, etc.

Temas como el feminismo, los derechos de tercera generación, el ecologismo, los complicados asuntos de salud, el matrimonio igualitario y otros de nueva dimensión con diversos matices, van en contra de la intención del Presidente de reducir la vida política de México a solo dos corrientes de pensamiento político. No se puede.

En su concepción muy propia, los que apoyan y los que resisten, muy a la usanza del siglo XIX. Lo malo para la ideología oficial, es que ya estamos sobre la tercera década del siglo XXI, que reclama nuevas ideas, nuevos esquemas y nuevas formas de abordar los asuntos públicos. La realidad—esa terca realidad—que todo lo cuestiona y todo lo replantea nos dice otras cosas, manda otras señales… y faltan apenas 358 días.

bulmarop@gmail.com

Acerca del autor

Correo Electrónico

bulmarop@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *