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Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza

Karina López Ivich

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Los invito a que dejemos de ver nuestra naturaleza como aquella donde viven los animales, y el lugar donde queremos ir a pasar el día de campo. La naturaleza, incluyendo la naturaleza urbana, es aquella que nos nutre, nos nutrimos de naturaleza. Nuestra salud esta intrínsecamente ligada a la salud del medio ambiente, del aire que respiramos, del agua que tomamos, y de los alimentos que se producen en, y se nutren de la tierra.

“Con el COVID-19, el planeta nos ha enviado un mensaje de advertencia muy fuerte: la humanidad tiene que reinventar su relación con la naturaleza”, así lo indico esta semana la directora del  Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), y son muchas las voces de expertos que se pronuncian en este tema.

Es por esto que en este regreso a la “nueva normalidad”, es importante que la salud del medio ambiente se ponga al nivel de importancia de la salud pública y de la reactivación económica. Además, se promueven acciones que activan la económica local y favorecen la distribución de la riqueza.

El martes pasado, Mayo 26, 2020, mas de 350 organizaciones de 90 diferentes países, enviaron una carta a los líderes de las naciones del G20, pidiendo una recuperación saludable y verde del COVID-19. Se publico un manifiesto con seis simples pasos para un plantea más limpio y saludable después de la pandemia.

1. Proteger y preservar la fuente de la salud humana: la naturaleza

Las economías son producto de sociedades humanas saludables, que a su vez dependen del medio ambiente natural, la fuente original de todo el aire, agua y alimentos limpios. Los planes generales para la recuperación post COVID-19, y específicamente los destinados a reducir el riesgo de futuras epidemias, deben ir más allá de la detección temprana y el control de los brotes de enfermedades, también necesitan disminuir nuestro impacto en el medio ambiente.

2. Invertir en servicios esenciales, desde agua y saneamiento.

El agua constituye la intervención más básica para reducir la transmisión del virus y otras infecciones. Las indicaciones son claras, lávate las manos con agua y jabón, e hidrátate constantemente tomando agua. Es indispensable contar con agua potable en nuestras llaves.

3. Asegurar una transición energética rápida y saludable.

Una rápida transición global hacia la energía limpia no solo cumpliría con el objetivo del acuerdo climático de París, sino que también mejoraría la calidad del aire hasta el punto de que las ganancias de salud resultantes compensarían el costo de la inversión hasta dos veces.

4. Promover sistemas alimentarios saludables y sostenibles.

Una indicación muy clara en esta pandemia es: aliméntate sanamente. Y en esto la clave es comer alimentos de calidad, con alto contenido de nutrientes, poco o sin procesar, y producidos con tierras sana, rica en nutrientes, fertilizada con composta, productos orgánicos y practicas de agriculturas sustentables, y no llena de químicos y fertilizantes que se quedan en nuestros alimentos y nos llenan nuestro cuerpo de químicos nocivos.

5. Construir ciudades saludables y habitables.

Una gran cantidad de estudios están encontrando una relación directa entre la calidad el aire, y la incidencia de casos graves infectados de COVID-19. La mejor tecnología hasta el día de hoy para capturar CO2 del aire, y ayudar a limpiar el aire de otros contaminantes, es el árbol. Además, muchas de las ciudades más grandes y dinámicas del mundo, como Milán, París y Londres, han reaccionado a la crisis de COVID-19 al peatonalizar las calles y expandir las ciclovías de forma masiva, lo que permite el transporte con distancia física durante la crisis y ha mejorado actividad económica y calidad de vida.

6. Dejar de usar el dinero público para financiar la contaminación

Un buen lugar para comenzar sería dejar de subsidiar la energía que se produce con combustibles fósiles, y apoyar las energías renovables. Los países han declarado el Crecimiento Verde para la transición post COVID-19. De esto platicaremos más en el siguiente articulo.

Acerca del autor

Karina López Ivich es actualmente líder climático de Climate Reality, ha participado por 20 años con organizaciones de cooperación internacional como la Universidad de las Naciones Unidas con el programa para Agua, Medio Ambiente y Salud, y con Industry Canada con su programa de Ciudades Sustentables.

Correo Electrónico

karina.ivich@gmail.com

Las opiniones expresadas en los artículos de nuestros colaboradores, son de exclusiva responsabilidad del autor, no necesariamente representan el sentir de Proyecto Puente

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