Especialistas en clima y organismos internacionales encendieron las alertas ante la posible formación de un “súper-Niño”, un fenómeno climático que podría convertirse en el más intenso registrado en la historia moderna y provocar temperaturas récord, sequías extremas, inundaciones severas y fenómenos meteorológicos sin precedentes.
La FIFA dio marcha atrás y, tras prohibir inicialmente a los aficionados llevar botellas de agua a los estadio del Mundial, anunció este viernes que sí se podrá acceder a los recintos deportivos con “una botella de agua de plástico blando”.