Vivimos en una cultura que privilegia lo visible, lo evidente y lo que interrumpe. Aquello que irrumpe en la cotidianidad es lo que logra captar la atención y, por tanto, movilizar respuestas.
Una colaboración internacional de astrónomos descubrió dos de los planetas gigantes de menor densidad jamás detectados: TOI-791 b y TOI-791 c, dos raros mundos conocidos como "superesponjosos", cuya densidad es incluso inferior a la del algodón de azúcar.