La violencia que golpea a comunidades indígenas de la Montaña Baja de Guerrero escaló nuevamente este lunes con el hallazgo de al menos 10 cuerpos en los municipios de Chilapa y Olinalá, en medio de denuncias por ataques armados atribuidos al grupo criminal Los Ardillos.
Doce años después del derrame que afectó a comunidades de la Cuenca del Río Sonora, los gobiernos de México y Sonora anunciaron el inicio de una nueva etapa de remediación ambiental, con una inversión de 654 millones de pesos.