El crecimiento de la población derechohabiente, el aumento de las enfermedades crónico-degenerativas y la mayor demanda de atención mantienen bajo presión los servicios del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), reconoció su director general, Zoé Robledo, en medio de las manifestaciones de trabajadores y jubilados que exigen respuestas a sus demandas laborales.