Un fenómeno tan impactante como inusual sorprendió a habitantes de Australia Occidental, donde el cielo se tornó de un intenso color rojo el pasado 27 de marzo, como consecuencia de una masiva tormenta de polvo generada por el avance del Ciclón Tropical Narelle.
Varios incendios forestales en el sur de California avanzan rápidamente y han destruido viviendas, mientras cientos de residentes han tenido que evacuar ante el riesgo de que las llamas se extiendan a más zonas habitadas.