Durante décadas, Hermosillo ha crecido hacia afuera, extendiendo sus límites sobre el desierto, mientras su centro ha perdido habitantes y vitalidad. Hemos normalizado un modelo de ciudad dispersa, donde las distancias aumentan, los servicios se encarecen y el automóvil se convierte en una necesidad para realizar prácticamente cualquier actividad cotidiana.
La demolición de la antigua Procuraduría en Hermosillo avanza y abre el debate sobre el futuro del espacio, con una posible conexión urbana entre el Centro Histórico y el Centro Cívico.
Según la investigación federal, dos ciudadanos estadounidenses participaron en el operativo. Ambos murieron posteriormente en un accidente automovilístico junto con dos integrantes de la Fiscalía estatal, cuando descendían de la sierra.