Irán suspendió sus compromisos bajo el acuerdo provisional con Estados Unidos tras una nueva jornada de ataques contra estructuras militares. El conflicto mantiene la tensión en el estrecho de Ormuz y preocupa a la economía global.
Estados Unidos intensifica ataques contra Irán y restablece un bloqueo naval, mientras Teherán amenaza con afectar exportaciones energéticas y crece el riesgo de una nueva guerra en Medio Oriente.
Estados Unidos confirmó nuevos ataques contra Irán para reducir su capacidad de amenazar la navegación en el estrecho de Ormuz, mientras aumenta la tensión tras el fin de un acuerdo provisional.
Estados Unidos inició nuevos ataques contra objetivos en Irán en una operación descrita como “autodefensa” ordenada por Donald Trump, en medio de un aumento de tensiones con el gobierno iraní.
Donald Trump afirmó que Estados Unidos podría lanzar nuevos ataques contra Irán este fin de semana si no se alcanza un acuerdo, y reveló que estuvo a una hora de ordenar una ofensiva militar.
Irán advirtió que responderá con “ataques prolongados y dolorosos” si Estados Unidos reanuda bombardeos, en medio de la crisis por el cierre del estrecho de Ormuz y el aumento global en los precios del petróleo.
Irán amenaza con atacar a Microsoft, Apple, Google y otras empresas tecnológicas en Medio Oriente desde el 1 de abril. La Guardia Revolucionaria advierte a sus empleados que se alejen de las oficinas y confirma ataques recientes con drones en Israel.
Trump pospone ataques contra la red eléctrica de Irán tras asegurar “conversaciones muy buenas”, pero Teherán niega cualquier diálogo en medio de tensiones y amenazas cruzadas.
El Gobierno de Irán denunció que uno de los objetivos alcanzados durante los bombardeos de Estados Unidos realizados la madrugada de este domingo fue la zona donde se construye la futura central nuclear de Darjovin, ubicada en la provincia de Juzestán, al suroeste del país.