La República Islámica de Irán abrió una nueva etapa política tras la muerte del líder supremo Ali Jameneí, ocurrida durante los ataques de Israel y Estados Unidos contra el país.
Un adolescente atropelló a un grupo de monjes budistas en el noreste de Tailandia durante un peregrinaje, provocando la muerte de 8 personas y dejando 14 heridos, cuatro de ellos graves.