La cuarta ronda de negociaciones entre México y EEUU para la revisión del T-MEC será aplazada de septiembre a octubre, debido a la agenda internacional de Washington, que incluye la visita del presidente de China, Xi Jinping, y la reunión ministerial de Comercio del G20, informó el subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luis Rosendo Gutiérrez.
El funcionario explicó que todavía no existe una fecha oficial para el encuentro, pero descartó que se realice la próxima semana y señaló que la negociación se retomaría durante octubre. Mientras tanto, los equipos de ambos países mantienen comunicación prácticamente diaria.
Uno de los asuntos prioritarios para México es la reducción de los aranceles aplicados bajo la Sección 232, particularmente los que afectan al sector automotriz, además de los correspondientes al acero y aluminio.
Gutiérrez señaló que México busca obtener mejores condiciones arancelarias para sus exportaciones y destacó que el tema automotriz forma parte de los puntos centrales de las conversaciones.
La discusión ocurre en un contexto de presión para la industria automotriz mexicana, ya que EEUU mantiene medidas arancelarias sobre vehículos y determinados productos del sector.
En las rondas anteriores, los equipos negociadores también han abordado las reglas de origen automotrices, uno de los temas que Estados Unidos considera relevantes dentro de la revisión del acuerdo.
La revisión del T-MEC comenzó formalmente este año y, tras tres rondas bilaterales, las conversaciones han incluido además acero y aluminio, agricultura, trabajo, seguridad económica y servicios de pagos electrónicos. La cuarta ronda buscará avanzar en estos temas y definir condiciones para la relación comercial entre ambos países de cara a la revisión conjunta del tratado.
Incumplen reglas de origen
Los aranceles del 25% de la Sección 232, vigentes desde 2025 sobre vehículos y autopartes que no cumplen plenamente las reglas de origen del T-MEC, han generado un impacto mixto pero mayoritariamente negativo para la industria automotriz mexicana.
Las exportaciones de vehículos de México a Estados Unidos cayeron cerca de 3% en 2025 y mostraron descensos adicionales de 9.8% en autos de pasajeros y 22% en el primer trimestre de 2026; la producción mexicana se estima que se redujo hasta 19% en algunos modelos. Marcas con menor contenido norteamericano (Mazda, Nissan, Kia) fueron las más afectadas, mientras que GM y Stellantis resistieron mejor. El sector, que representa 3.6% del PIB mexicano y más de un millón de empleos, perdió alrededor de 60 mil puestos en 2025.
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En Estados Unidos el arancel elevó costos de producción entre 30 y 40 mil millones de dólares para la cadena norteamericana, presionó los precios al consumidor y redujo el déficit comercial automotriz con México en 6.6 mil millones de dólares. Las autopartes que sí cumplen las reglas de origen del T-MEC permanecen exentas (0%), lo que favorece a proveedores integrados pero penaliza a quienes usan componentes asiáticos. Japón, Corea y la UE pagan 15%, lo que deja a México en desventaja competitiva.
La cuarta ronda de negociaciones del T-MEC, aplazada a octubre, busca precisamente reducir este arancel (México pide menos del 15% con deducción de contenido estadounidense) para evitar mayor relocalización de plantas hacia territorio estadounidense y recuperar el acceso preferencial original.



