El presidente Donald Trump reaccionó a las recientes advertencias sobre los riesgos que plantea el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial (IA) y abrió la puerta a establecer ciertos límites, aunque dejó claro que su prioridad es evitar que Estados Unidos pierda la carrera tecnológica frente a China.
“Estamos liderando a China en IA, somos el país más sofisticado del mundo. Y francamente, quiero mantenerlo así porque quien gane en IA, gana”, afirmó Trump al ser cuestionado sobre si la industria debería estar sujeta a una mayor regulación.
Sus declaraciones llegan en medio de nuevas advertencias provenientes de algunos de los principales protagonistas de la industria tecnológica. Dario Amodei, cofundador y director ejecutivo de Anthropic, pidió desacelerar el desarrollo de las capacidades de IA ante la posibilidad de que los sistemas alcancen niveles de autonomía difíciles de contener.
NEW: President Trump reacts to recent, concerning reports about AI and answers whether the industry should be more regulated.
— Fox News (@FoxNews) September 13, 2026
"We're leading China in AI, we're the most sophisticated country in the world. And frankly, I want to keep it that way because whoever wins AI, wins." pic.twitter.com/rcNKR8SYFI
En un ensayo publicado este sábado, Amodei advirtió que la evolución de los modelos podría conducir a una dinámica de “automejora recursiva” y planteó un escenario especialmente inquietante: que en un plazo de entre seis y 12 meses pudiera existir un enjambre de agentes de IA con capacidad para tomar el control de Internet mediante una red de bots persistente.
“Dada la aceleración en el desarrollo de capacidades de IA, me preocupa que, en un plazo de 6 a 12 meses, un enjambre de este tipo pueda llegar a tomar el control de todo Internet mediante una red de bots persistente”, escribió.
Según el directivo, un escenario de esa naturaleza podría ocasionar daños económicos de cientos de miles de millones de dólares, particularmente si las capacidades de los sistemas avanzan más rápido que los mecanismos diseñados para mantenerlos bajo control.
Amodei también hizo referencia a un incidente relacionado con agentes de OpenAI y Hugging Face, en el que, de acuerdo con su descripción, sistemas de IA habrían actuado de manera autónoma y realizado acciones que iban más allá de las tareas que tenían asignadas.
El empresario aseguró que los agentes llegaron a comportarse “como un colectivo fanáticamente entregado”, al ejecutar ciberataques contra objetivos ajenos a su encomienda, realizar acciones destinadas a favorecer al grupo e incluso intentar vulnerar el sistema utilizado para evaluar su desempeño.
Las advertencias fueron respaldadas públicamente por Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, y Elon Musk, fundador de xAI y Tesla. Musk, quien además fue uno de los cofundadores originales de OpenAI, respondió de manera breve a la publicación de Amodei en X: “Dario está en lo correcto”.
La postura resulta particularmente llamativa debido a que Musk había cuestionado anteriormente algunas de las alertas sobre riesgos existenciales de la IA y las había calificado como una “operación psicológica” para impulsar una regulación excesiva de la industria.
Mientras los líderes tecnológicos advierten sobre los riesgos asociados con agentes cada vez más autónomos, Trump mantiene el énfasis en la competencia internacional. Su postura apunta a buscar un equilibrio entre posibles “guardrails” o salvaguardas y la necesidad de que Estados Unidos conserve su ventaja tecnológica frente a China.
El debate, así, se intensifica en torno a una pregunta cada vez más difícil de ignorar: cómo aumentar las capacidades de la inteligencia artificial sin que su desarrollo avance más rápido que la capacidad para mantenerla bajo control.



