El mapa de los supermercados en México está cambiando y Soriana tomó una ruta distinta a la de sus principales competidores: en lugar de acelerar la apertura de sucursales, la cadena prepara el cierre de 20 tiendas y la reducción de superficie comercial en alrededor de 60 establecimientos durante 2026.
El ajuste comenzó desde el primer trimestre, cuando la compañía cerró ocho unidades y anunció que otras 12 dejarían de operar a lo largo del año. Al mismo tiempo, Soriana comenzó a reducir el área de venta de aproximadamente 60 tiendas, principalmente hipermercados con superficies de entre 9 mil y 10 mil metros cuadrados.
La estrategia no significa necesariamente abandonar todas esas ubicaciones. Parte de los espacios que dejen de utilizarse serán destinados al negocio inmobiliario de la compañía, una actividad que Soriana considera rentable y que puede generar ingresos adicionales a partir de inmuebles que ya forman parte de su red.
Menos metros cuadrados, más eficiencia
El movimiento refleja un cambio en el negocio del autoservicio: tener tiendas cada vez más grandes ya no garantiza mayor rentabilidad.
El crecimiento de las compras digitales, la búsqueda de establecimientos cercanos y una mayor frecuencia de compras pequeñas están modificando los hábitos de los consumidores. Para las cadenas, esto obliga a revisar cuánto espacio necesitan realmente para vender y cuánto cuesta mantener superficies que no generan suficiente actividad.

Soriana busca, con esta reconfiguración, hacer más eficiente su infraestructura y concentrar recursos en establecimientos con mejores perspectivas comerciales.
El cierre de algunas unidades ya comienza a hacerse visible. En julio, por ejemplo, la compañía dejó de operar su sucursal de Plaza La Sierra, en Chihuahua, como parte de esta reestructuración.
Soriana también quiere entrar más fuerte al negocio financiero
El repliegue en tiendas físicas ocurre mientras la compañía busca crecer en otro frente: los servicios financieros.
Soriana avanza en la creación de una Sociedad Financiera Popular (Sofipo) y en el lanzamiento de nuevos productos de débito, con la intención de ampliar la relación comercial que mantiene con sus clientes.
Actualmente, la empresa opera servicios financieros mediante una Sofom y ofrece tarjetas de crédito en alianza con Falabella. La nueva estrategia busca convertir al supermercado en algo más que un punto de venta y generar nuevos ingresos a partir de servicios financieros.
Para 2026, Soriana contempla además inversiones por alrededor de 4 mil millones de pesos y espera un crecimiento de entre 3 y 5% en ventas a unidades iguales.
Walmart hace lo contrario: sigue abriendo tiendas
Mientras Soriana reduce y redimensiona parte de su red, Walmart de México mantiene una estrategia expansiva.
La compañía abrió 14 establecimientos durante el primer trimestre de 2026 y continúa apostando por formatos como Bodega Aurrera, Mi Bodega Aurrera y Bodega Aurrera Express, que permiten acercar las tiendas a zonas con diferentes perfiles de consumo.
Para este año, Walmart anunció una inversión cercana a 43 mil millones de pesos en México y Centroamérica, destinada a nuevas tiendas, mantenimiento, remodelaciones, cadena de suministro y capacidades omnicanal. Una parte importante de esos recursos se concentra precisamente en modernizar su infraestructura.

Chedraui apuesta por tiendas pequeñas
El otro gran competidor que está acelerando su expansión es Grupo Chedraui.
Al cierre de marzo, la compañía tenía 702 sucursales en México, entre Tiendas Chedraui, Súper Chedraui, Supercito, Arteli y Súper Che.
Para 2026 proyecta abrir 147 nuevas tiendas, de las cuales 130 serán Supercito, su formato de proximidad. El plan también contempla nueve Tiendas Chedraui, siete Súper Chedraui y una unidad Arteli.
La apuesta resulta reveladora: mientras Soriana reduce superficie en hipermercados, Chedraui concentra la mayor parte de su crecimiento precisamente en establecimientos pequeños diseñados para compras frecuentes y de cercanía.
Tres estrategias para un mismo consumidor
El mercado mexicano de autoservicio está entrando así en una nueva etapa.
Soriana busca hacer más eficiente su infraestructura, cerrar unidades poco rentables, reducir superficies y aprovechar sus inmuebles. Walmart mantiene el crecimiento de su red y refuerza sus capacidades omnicanal, mientras Chedraui acelera la expansión de formatos pequeños y cercanos al consumidor.
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El cambio de fondo es que la competencia ya no se libra únicamente con promociones y precios. La ubicación, el tamaño de las tiendas, la experiencia digital, los servicios financieros y la capacidad de atender compras frecuentes están redefiniendo dónde y cómo compiten las grandes cadenas de autoservicio.
Y en esa batalla, Soriana acaba de elegir una estrategia distinta: menos metros cuadrados, menos tiendas y más eficiencia por cada ubicación que permanezca en operación.




