Un brote de Cyclospora, un parásito que provoca diarrea intensa y recurrente, ha enfermado a miles de personas en Estados Unidos y encendido las alertas sanitarias, mientras las autoridades investigan el origen de la contaminación y emiten recomendaciones para reducir el riesgo de infección.
Como medida preventiva, las autoridades de salud pidieron a la población no consumir lechuga iceberg rallada servida en restaurantes Taco Bell de cinco estados del Medio Oeste. En respuesta, la cadena de comida rápida anunció el retiro de la lechuga proveniente del proveedor involucrado en todos sus establecimientos del país.
Aunque el mayor número de casos se concentra en Michigan y estados vecinos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han confirmado contagios en 34 estados, por lo que no descartan que existan otras fuentes de contaminación además de los ingredientes distribuidos a esa cadena de restaurantes.
¿Cómo consumir lechuga de forma más segura?
Ante el incremento de casos, especialistas en salud recomendaron reforzar las medidas de higiene al consumir frutas y verduras frescas.
“Si se puede pelar, pélalo. Si se puede cocinar, cocínalo”, aconsejó Natasha Bagdasarian, directora médica del estado de Michigan.
La especialista explicó que quienes deseen consumir lechuga deberían optar por piezas enteras, retirar las hojas exteriores y cualquier parte dañada, además de lavarlas cuidadosamente antes de ingerirlas.
Según Bagdasarian, si la lechuga estuviera contaminada con Cyclospora, el parásito suele encontrarse en la superficie externa.
“Es probablemente más seguro que la lechuga envasada en bolsa en este momento”, señaló al referirse al consumo de las hojas internas de una lechuga entera.
Por su parte, el médico especialista en enfermedades infecciosas Daniel Griffin recomendó lavar minuciosamente las verduras empacadas, incluso aquellas etiquetadas como prelavadas, y destacó que preparar los alimentos en casa permite tener un mayor control sobre las condiciones de higiene.
“Cuando uno sale a comer, siempre confía en que el establecimiento y los trabajadores sigan todas las recomendaciones en cuanto al lavado de manos y demás”, comentó.
¿Cómo llega el parásito a los alimentos?
Los investigadores aún buscan determinar el origen exacto del brote, aunque una de las principales hipótesis apunta a la contaminación durante la cosecha o el procesamiento de los alimentos.
“Sus heces contaminadas de alguna manera llegaron a la cadena alimentaria”, explicó Griffin al referirse a la posible participación de personas infectadas que manipularon los productos.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
Aunque las infecciones por Cyclospora rara vez son mortales, pueden provocar episodios de diarrea severa y repetitiva, además de otros problemas gastrointestinales.
La directora del Instituto para la Seguridad Alimentaria y la Seguridad Nutricional de la Universidad George Washington, Barbara Kowalcyk, advirtió que las personas con mayor riesgo de desarrollar complicaciones son las mujeres embarazadas o en periodo de posparto, los menores de cinco años, los adultos mayores y quienes tienen el sistema inmunológico debilitado.
“Son mucho más vulnerables a las enfermedades graves transmitidas por los alimentos”, señaló.
La especialista recordó que ningún alimento está completamente libre de riesgos y recomendó a cada persona valorar su nivel de vulnerabilidad antes de consumir productos frescos.
“Todos los alimentos conllevan riesgos. Todos provienen de la tierra o de los animales”, concluyó.




