Ciudad de México.- Tras recibir una sentencia de cadena perpetua, Ismael ‘El Mayo’ Zambada envió un mensaje en el que asumió la responsabilidad por sus acciones y pidió a las nuevas generaciones evitar el camino de la violencia y el crimen.
En una carta dirigida al juez, Zambada afirmó que reconoce el daño provocado a personas, familias y comunidades, y aseguró que acepta las consecuencias legales por sus decisiones.
“Me presento ante usted hoy sabiendo que mis acciones causaron daño—daño real—a personas, familias y comunidades. Asumo toda la responsabilidad por lo que hice”, expresó.

El líder del Cártel de Sinaloa señaló que decidió no ir a juicio porque no quería negar los hechos y admitió que sus actos fueron incorrectos.
“No fui a juicio porque no quisiera negar la verdad. Lo que hice estuvo mal. No hay justificación para ello”, indicó.
También dijo comprender la gravedad de la condena que enfrenta y afirmó que acepta el castigo impuesto. “No estoy aquí para pedir compasión. Estoy aquí para asumir la responsabilidad y para pedir perdón—por el daño que causé y por el mal ejemplo que di”, escribió.
En el mensaje, Zambada reconoció que creció en un entorno donde la violencia y el crimen parecían normales, aunque afirmó que esa situación no representa una excusa para sus decisiones.
“Llega un momento en que cada persona debe hacerse responsable de sus decisiones. Yo no lo hice, y muchos pagaron el precio”, señaló.
El exlíder criminal también hizo un llamado a los jóvenes para que se alejen de las actividades violentas y elijan un camino distinto.
“Si hay algo que puedo decir hoy con valor, es esto: la violencia debe terminar. En México y en otros lugares afectados por este tipo de crimen, demasiadas vidas se pierden, demasiadas familias son destruidas y demasiados jóvenes quedan atrapados en un ciclo que los lleva solo a la prisión o a la muerte”, afirmó.
“No hay honor en la violencia, ni hay nada valioso en el crimen. Solo trae dolor y pérdidas”, AÑADIÓ.
Finalmente, aseguró que aunque no puede cambiar sus acciones pasadas, sí puede asumir la responsabilidad por ellas y esperar que sus palabras ayuden a otras personas a no repetir sus errores.
“Pasaré el resto de mi vida reflexionando sobre mis acciones y esperando que, de alguna manera, mis palabras de hoy puedan ayudar a alguien a evitar cometer los mismos errores”, concluyó.




