El arquero de Curazao, Eloy Room, protagonizó una de las actuaciones más memorables de la Copa del Mundo 2026 al establecer un nuevo récord de atajadas en tiempo reglamentario durante el empate sin goles frente a Ecuador, en la segunda jornada del Grupo E.
El guardameta se convirtió en la gran figura del encuentro disputado en el Estadio de Kansas City, donde sostuvo prácticamente por sí solo el resultado ante el constante asedio ofensivo del conjunto sudamericano.
De acuerdo con los registros de la firma especializada Opta, Room realizó un total de 15 atajadas a lo largo de los 90 minutos, una cifra que representa la mayor cantidad de intervenciones registradas por un portero en un partido mundialista sin necesidad de disputar tiempos extra desde que existen registros comparables, a partir de la Copa del Mundo de Inglaterra 1966.
Una muralla bajo los tres postes
Desde los primeros minutos del encuentro, Ecuador dominó las acciones y generó numerosas oportunidades de peligro. Sin embargo, una y otra vez se encontró con la figura de Room, quien respondió con reflejos, colocación y seguridad para mantener intacta su portería.
Las estadísticas reflejan la intensidad del ataque ecuatoriano, pero también la capacidad de reacción del arquero curazoleño, cuyas intervenciones evitaron múltiples ocasiones claras de gol y terminaron por frustrar a los delanteros rivales.
Su actuación no solo permitió a Curazao sumar un punto valioso en la fase de grupos, sino que además quedó registrada como una de las exhibiciones individuales más destacadas en la historia reciente de los Mundiales.
Todo se definirá en la última jornada
Gracias al empate sin anotaciones, tanto Curazao como Ecuador mantienen vivas sus aspiraciones de avanzar a la siguiente ronda de la Copa del Mundo 2026.
Con el Grupo E todavía abierto, ambos equipos llegarán a la última fecha con la clasificación en juego, obligados a buscar un resultado favorable para asegurar su boleto a los dieciseisavos de final.
Mientras tanto, el nombre de Eloy Room ya quedó grabado en los registros históricos del torneo gracias a una actuación que combinó resistencia, talento y una dosis extraordinaria de protagonismo bajo los tres postes.


