El Senado de la República aprobó en lo general y los artículos no reservados del dictamen que reforma la Constitución para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas a la semana. La votación se realizó este miércoles y fue unánime, con 121 votos a favor.
El dictamen busca “avanzar hacia un modelo laboral que reconozca a las y los trabajadores como sujetos de derechos y no únicamente como factores de producción”, según el documento aprobado.
Al presentar el proyecto, el senador de Morena Enrique Inzunza Cázares, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos, calificó la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum como “profundamente congruente” con la etapa de transformación que vive el país y con la consolidación de un Estado constitucional de bienestar.

Desde la tribuna, Inzunza destacó que la reducción de la jornada laboral no es una medida aislada ni coyuntural, sino parte de una visión humanista que coloca en el centro la dignidad y los derechos de los trabajadores. “El progreso no se mide únicamente en indicadores económicos, sino en la garantía efectiva de los derechos”, afirmó.
El legislador recordó que la Constitución de 1917 fue pionera en el constitucionalismo social y evocó el debate del Constituyente de 1916–1917, citando al diputado veracruzano Heriberto Jara, quien defendió la jornada máxima de ocho horas como una garantía de libertad y protección frente a la explotación laboral. “El espíritu de esa discusión campea hoy aquí mismo y es nuestra responsabilidad honrarlo”, agregó.
Leer también: Atestigua Javier Lamarque entrega de primeras 42 casas del programa Viviendas del Bienestar en Cajeme
MC respalda, pero con reservas
El senador Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, respaldó la reducción constitucional de la jornada laboral, aunque cuestionó que los beneficios no se materialicen de inmediato. “¿Cuál es la razón para prolongar su implementación hasta el final del sexenio?”, preguntó.
Advirtió que los argumentos sobre un eventual aumento salarial derivado de horas extra son imprecisos y podrían generar jornadas superiores a 48 horas sin mejorar los ingresos reales de los trabajadores. Además, propuso que se establezca explícitamente el derecho a dos días de descanso por semana, algo que no contempla el dictamen.
Castañeda subrayó que la reforma debe acompañarse de medidas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas, pero sin afectar la calidad de vida, la salud y la dignidad de los trabajadores. “Respaldamos la reducción a 40 horas, pero no vamos a dejar de oponernos a cualquier forma de precarización laboral”, advirtió.

¿Qué establece el dictamen?
El proyecto contempla una reducción gradual de la jornada laboral hasta las 40 horas semanales en 2030:
- 46 horas en 2027
- 44 horas en 2028
- 42 horas en 2029
- 40 horas al final del sexenio de Claudia Sheinbaum
La iniciativa también prohíbe que menores de 18 años trabajen horas adicionales y amplía de 9 a 12 horas extra permitidas por semana, manteniendo la posibilidad de exceder este límite con pago triple.
PT califica la reforma como “revolución laboral”
La senadora Geovanna Bañuelos de la Torre, del Partido del Trabajo, defendió la reforma constitucional y la llamó una “actualización histórica de los derechos laborales conquistados desde la Revolución Mexicana”.
Bañuelos recordó que la Constitución de 1917 estableció el trabajo digno, la jornada máxima de ocho horas, el derecho a huelga y el salario mínimo, logros obtenidos tras luchas obreras como las de Cananea y Río Blanco.
La senadora subrayó que México aún enfrenta una contradicción: se trabajan más horas que en la mayoría de los países de la OCDE, sin que ello genere mayor productividad o calidad de vida. Señaló que las jornadas prolongadas están relacionadas con fatiga, estrés y enfermedades, citando advertencias de la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos de trabajar más de 55 horas semanales.


