Hermosillo, Sonora.- La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) obtuvo la vinculación a proceso y prisión preventiva justificada contra Julio y/o Julio César “N”, por su probable responsabilidad en los delitos de violencia familiar y homicidio infantil, cometidos en perjuicio de una mujer indígena y de un recién nacido, en hechos ocurridos en un campo agrícola en la Costa de Hermosillo.
Con base en la integración de la carpeta de investigación y datos de prueba sólidos, un Juez de Control resolvió vincular a proceso al imputado, fijando un plazo de tres meses para el cierre de la investigación complementaria, y ratificó la prisión preventiva justificada debido a la gravedad de los delitos y el riesgo procesal que representa.
Violencia y engaño para interrumpir el embarazo
De acuerdo con la imputación formulada por el Ministerio Público, entre el 16 y el 19 de enero de 2026, Julio “N” habría ejercido violencia física, psicológica y actos de control contra su pareja sentimental.
Aprovechando la relación de confianza y la condición de vulnerabilidad de la víctima, le habría suministrado medicamentos bajo engaños, con la intención de interrumpir su embarazo, provocando un parto anticipado no previsto.
Como consecuencia, el recién nacido presentó complicaciones severas de salud, entre ellas asfixia perinatal y sepsis, que derivaron en su fallecimiento el 20 de enero de 2026, según establecen los dictámenes médicos y periciales.

Contexto de vulnerabilidad e interculturalidad
Las investigaciones, sustentadas en peritajes multidisciplinarios, establecieron que la madre del menor es una mujer indígena originaria de Los Altos de Chiapas, hablante de lengua Tzeltal/Tzotzil, quien se encontraba en condiciones de extrema vulnerabilidad, aislada de su familia, con escasas redes de apoyo en Sonora y dependencia económica del agresor.
Informes psicológicos y de trabajo social revelaron que la víctima vivió un contexto de coerción reproductiva y desigualdad estructural.
A pesar de manifestar de manera reiterada su deseo de continuar con el embarazo, fue sometida a presiones constantes para interrumpirlo, aprovechándose de barreras lingüísticas, aislamiento social y dependencia económica, administrándole fármacos bajo el argumento de que eran para aliviar dolores.
Atención integral y seguimiento del caso
Actualmente, la mujer recibe acompañamiento integral por parte del Centro de Atención a Víctimas (CAVID) y la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV). Las evaluaciones especializadas indican que presenta un estado depresivo y agobio emocional, derivados del duelo traumático y la violencia sistemática sufrida.
La FGJES precisó que la reacción de la víctima estuvo condicionada por el miedo, el dolor físico, la falta de redes de apoyo y su contexto cultural y de violencia de género, factores que limitaron su capacidad de reacción inmediata, sin que exista responsabilidad alguna de su parte en el fallecimiento del neonato.

Asimismo, la Fiscalía informó que no se ha descartado la posible participación de una tercera persona en los hechos, relacionada con el traslado del recién nacido al sitio de su hallazgo, o incluso que dicha acción haya sido realizada por el propio imputado.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora reiteró su compromiso de investigar con perspectiva de género e interculturalidad, garantizando el acceso a la justicia para mujeres, niñas, niños y adolescentes, especialmente de comunidades indígenas y sectores en situación de vulnerabilidad.
🚨 Vinculan a proceso a padre de BEBÉ ABANDONADO en Costa de #Hermosillo: ENGAÑÓ a madre indígena para tomar medicamentos y provocar PARTO.
— Luis Alberto Medina (@elalbertomedina) January 24, 2026
Se trata de Julio "N", quien es acusado de homicidio infantil y violencia familiar, por lo ocurrido el pasado lunes 19 de enero en Poblado… pic.twitter.com/Qe8yTIlL2o


