El acuerdo de alto al fuego e inicio de la primera fase del plan impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para la Franja de Gaza entró en vigor este viernes con el repliegue parcial de las tropas israelíes de las principales urbes del enclave palestino.
“El acuerdo de alto al fuego entró en vigor a las 12:00 horas locales”, confirmó el Ejército israelí, dando inicio a un periodo de 72 horas durante el cual deberá concretarse la liberación de los 48 rehenes israelíes que permanecen en manos de las milicias en Gaza.
De acuerdo con lo pactado, las fuerzas israelíes se replegaron hasta la llamada “línea amarilla”, dentro de la Franja, designada así por el color que tenía en el mapa presentado por la Casa Blanca al anunciar el acuerdo.
En el terreno, corresponsales de EFE observaron cómo decenas de gazatíes comenzaron a desplazarse hacia el norte, rumbo a la ciudad de Gaza, principalmente por la carretera costera de Al Rashid.
El Ejército israelí abandonó también el puesto de control ubicado en el Corredor de Netzarim, al sur de la capital. Con este movimiento, Israel mantiene presencia sobre aproximadamente un 53 por ciento del territorio gazatí, después de haber controlado más del 80 por ciento antes del alto al fuego.
El portavoz militar en árabe, Avichay Adraee, señaló que la circulación desde el sur hacia el norte está permitida tanto por la vía de Rashid como por la carretera Salah al Din.
Sin embargo, advirtió que zonas como Beit Hanoun, Beit Lahia y Shujaiya, en el norte del enclave, continúan siendo peligrosas debido a la “concentración de tropas”, al igual que el acceso al mar Mediterráneo.
“También se advierte a los residentes que en la zona sur de la Franja es extremadamente peligroso acercarse al cruce de Rafah, al Corredor de Filadelfia o a cualquier concentración de tropas en la región de Jan Yunis”, añadió el portavoz, al referirse a las áreas donde las fuerzas israelíes aún no se han retirado.
El alto al fuego representa el primer paso del plan de Trump, que busca establecer un proceso gradual de desescalada en Gaza y allanar el camino para negociaciones políticas más amplias entre Israel y las facciones palestinas.


