Los ciberdelincuentes están recurriendo a falsas identidades de militares para ganarse la confianza de sus víctimas, establecer relaciones sentimentales por internet y después pedirles dinero mediante historias de emergencias, supuestas misiones internacionales o problemas bancarios. Esta modalidad de fraude, conocida como estafa romántica o catfishing, puede provocar pérdidas económicas y daños emocionales, advirtió la organización Sonora Cibersegura.
El engaño comienza con perfiles falsos en redes sociales o aplicaciones de citas, donde los estafadores utilizan fotografías robadas de integrantes reales de las Fuerzas Armadas, en muchos casos extranjeros o supuestamente desplegados en zonas de conflicto. Una vez que contactan a sus víctimas, mantienen conversaciones constantes y recurren a muestras intensas de afecto para construir rápidamente un vínculo emocional.
Cuando consideran que han ganado suficiente confianza, presentan una supuesta emergencia económica. Entre los pretextos más comunes están el pago de aduanas para recibir una caja con pertenencias, permisos para abandonar una zona de combate, gastos médicos urgentes o boletos de avión para viajar y conocer personalmente a la víctima, explicó la organización.
Para justificar las solicitudes de dinero, aseguran que sus cuentas bancarias están congeladas o que las condiciones de su supuesto servicio militar les impiden realizar pagos. Después piden transferencias, depósitos internacionales o tarjetas de regalo, con la promesa de devolver el dinero o concretar el encuentro.

¿Cómo evitar caer en la estafa?
Las recomendaciones de seguridad son claras: nunca envíes dinero ni tarjetas de regalo a alguien cuya identidad no hayas podido verificar, aunque exista una relación sentimental o la persona asegure estar en peligro.
También es recomendable realizar una búsqueda inversa de las fotografías del perfil para detectar imágenes utilizadas en otras cuentas o sitios web. Solicitar una videollamada en tiempo real puede ayudar a comprobar la identidad, aunque no constituye por sí sola una garantía de autenticidad.
Otro foco de alerta son las historias que combinan declaraciones de amor aceleradas con peticiones económicas urgentes. Las referencias a supuestos protocolos militares, restricciones de comunicación o problemas para acceder al dinero no deben aceptarse como prueba de que la persona realmente pertenece a las Fuerzas Armadas.
Las instituciones militares oficiales no cobran a particulares para autorizar vacaciones de sus integrantes ni solicitan dinero a través de una pareja sentimental para cubrir supuestos permisos, envíos diplomáticos o gastos personales.
Si ya realizaste un depósito, evita enviar más dinero, conserva capturas de pantalla, conversaciones y comprobantes de pago, reporta el perfil en la plataforma y contacta de inmediato a tu banco para intentar detener o rastrear la operación. También puedes presentar una denuncia ante las autoridades correspondientes.
La principal recomendación es mantener la cautela: una relación iniciada en internet no debe convertirse en una obligación económica. Verificar la identidad y desconfiar de las solicitudes urgentes de dinero puede evitar que una aparente historia de amor termine en fraude.



