Habitantes de alrededor de 150 comunidades de la Sierra de Guerrero intensificaron las movilizaciones para exigir la localización con vida de siete campesinos que permanecen desaparecidos desde el pasado 24 de septiembre, luego de que un grupo de trabajadores del campo fuera interceptado por civiles armados en el municipio de Ajuchitlán del Progreso.
Los hechos ocurrieron cuando los campesinos se trasladaban por el camino que conecta el ejido El Balcón con La Lajita. De acuerdo con los pobladores, hombres armados interceptaron al grupo y se los llevaron por la fuerza. Inicialmente se informó que eran ocho las personas privadas de la libertad, pero posteriormente se confirmó que un menor de 12 años fue liberado.
Ante ello, familiares y habitantes de la región mantienen la exigencia de localizar a los siete campesinos restantes y que regresen con vida a sus comunidades. Los pobladores atribuyen el ataque al grupo delictivo conocido como La Familia Michoacana.
La inconformidad aumentó ante lo que consideran resultados insuficientes en las primeras acciones de búsqueda. Como medida de presión, habitantes de distintas comunidades utilizaron tractores y realizaron bloqueos, además de advertir que podrían emprender movilizaciones de mayor magnitud y paralizar por completo las actividades en la zona serrana.
El ejido El Balcón también solicitó la intervención inmediata del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal, Omar García Harfuch, para reforzar las acciones destinadas a encontrar a los campesinos. La petición incluso fue extendida a organismos internacionales, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
De acuerdo con la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz, elementos del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Policía Estatal mantienen un operativo en distintos puntos de la región serrana para localizar a los ejidatarios y esclarecer lo ocurrido.
Mientras las corporaciones continúan con el despliegue, los habitantes mantienen la presión sobre las autoridades y demandan que las labores de búsqueda no se detengan hasta conocer el paradero de los siete campesinos.



