La adopción de pagos electrónicos podría representar gastos adicionales y dificultades operativas para los pequeños comercios, por lo que es necesario implementar la transición de manera gradual y con apoyos para las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes), advirtió Martín Zalazar Zazueta.
El presidente de Fecanaco Sonora y Canacope Hermosillo señaló que, ante la aprobación de medidas para reducir el uso de efectivo, se deben considerar las condiciones en las que operan los negocios que aún no cuentan con infraestructura, recursos económicos ni capacitación para incorporar nuevas herramientas tecnológicas.
Indicó que, aunque la digitalización ofrece ventajas para comerciantes y consumidores, la adaptación puede implicar costos por el uso de terminales bancarias y comisiones por cada transacción, lo que reduciría los márgenes de ganancia de los establecimientos.
Ante este panorama, consideró necesario que los pequeños negocios tengan acceso a servicios de cobro electrónico con tarifas competitivas, a fin de evitar que los gastos adicionales afecten su rentabilidad o se trasladen a los precios que pagan los consumidores.
Zalazar Zazueta también señaló que la incorporación de estas tecnologías puede resultar complicada para algunos comerciantes, particularmente en establecimientos atendidos por personas mayores que requieren acompañamiento para aprender a utilizar las nuevas herramientas.
Por ello, destacó la importancia de ofrecer capacitación y orientación durante el proceso de adaptación, además de establecer condiciones que permitan a los negocios incorporar los pagos electrónicos de acuerdo con sus posibilidades.
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El dirigente empresarial aclaró que el sector no se opone a la modernización de las operaciones comerciales, pero consideró que las medidas deben tomar en cuenta las necesidades de las Mipymes y evitar que la digitalización se convierta en una carga económica.
Finalmente, insistió en que la transición hacia una economía con mayor uso de medios electrónicos debe facilitar la incorporación de los pequeños comercios, sin generar costos o dificultades que comprometan la continuidad de sus actividades.



