Hermosillo, Sonora.- El creador de contenido y químico en alimentos, Alejandro Baca, ha alcanzado un logro significativo en su carrera digital al superar los 100 mil suscriptores en YouTube con su proyecto “Amigo Panadero“.
Lo que comenzó como un pasatiempo en el horno de leña de la casa de su abuela, se ha transformado en una plataforma educativa que conecta a miles de personas a través de la pasión por la panadería y la ciencia.
Su formación académica ha sido clave para el éxito de su contenido, diferenciándolo de otros canales gastronómicos, pues aunque inició estudiando Nutrición en la Universidad de Sonora (Unison), su verdadera pasión surgió al descubrir el rigor de la química aplicada a los alimentos.
“Al terminar la carrera, ya empezaba a hacer redes sociales, pero así muy por encimita, lo hacía por hobby, trabajé unos meses ejerciendo mi profesión, trabajaba ahí como auxiliar de calidad, pero gracias a Dios me empezó a dar más éxito las redes sociales, lo empecé a enfocar más y pues ya me dedicó 100% a eso”.
El proyecto ha tenido una evolución orgánica, y es que en sus inicios, los videos eran informales, grabados junto a su amigo Esteban en un entorno más orientado al entretenimiento y la convivencia.
Sin embargo, con el tiempo, Alejandro decidió profesionalizar el formato, pasando del video horizontal a uno vertical más enfocado en tutoriales y el aprendizaje, consolidando así el nombre de “Amigo Panadero”.
“Ponía a prueba recetas, de repente vi una receta en internet y dije, pues la voy a hacer, después usaba libros de panadería y dije, bueno voy a ver de qué tratan y también aplicaba el conocimiento científico que ya tengo, para dar una explicación”.
Lo que realmente distingue a Alejandro es su capacidad para desmenuzar procesos complejos, como la química de la levadura o los procesos de fermentación, y explicarlos en un lenguaje sencillo que cualquier persona puede entender sin necesidad de un título científico.
Más allá de las recetas, Alejandro ha construido una comunidad leal y agradecida que trasciende fronteras, llegando a seguidores en países como Chile, Venezuela, España y diversas partes de México.
Muchos de sus suscriptores utilizan su contenido no solo como entretenimiento, sino como una herramienta de emprendimiento para sacar adelante a sus familias o recuperar recetas familiares.
“Lo que más le da tal vez sentido a mi trabajo, es que muchas personas les gusta y más que gustarles les sirve, yo creo que todos los días me llegan comentarios agradeciéndome porque les recuerda a una receta de su infancia o que su abuelo era panadero y esa receta se había perdido”.
El crecimiento ha sido exponencial, especialmente en YouTube, plataforma que Alejandro considera la más desafiante de su ecosistema digital, que también incluye un fuerte posicionamiento en TikTok, Facebook e Instagram.
A pesar del éxito, el creador gestiona la producción de manera autodidacta, encargándose de la grabación y edición, un esfuerzo que, aunque arduo, ha sido validado por el impacto positivo en su audiencia.
De cara al futuro, el “Amigo Panadero” planea seguir profesionalizando su marca, explorando colaboraciones con marcas y profundizando en otros temas gastronómicos, incluyendo la antropología de los alimentos.
“Algo que a mí me gusta siempre es dirigirme con respeto a las personas con las que estoy hablando, no estoy diciendo que hacerlo de otra manera esté mal, pero a mí me agrada hablarles con respeto, con amabilidad y con paciencia, enseñarles como a mí me hubiera gustado que me enseñaran, eso creo que ha sido la clave”.












