Estados Unidos endurecerá las restricciones de visas para combatir el llamado “turismo de nacimiento”, una práctica en la que ciudadanos extranjeros viajan al país con el propósito de dar a luz para que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense por nacimiento.
El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció este miércoles una nueva política de restricción de visas bajo la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad.
“Hoy anuncio una nueva política de restricción de visas bajo la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense en una declaración oficial.
Rubio señaló la existencia de redes extranjeras dedicadas al turismo de nacimiento, a las que acusó de haber explotado el sistema migratorio estadounidense para vender la ciudadanía estadounidense con fines de lucro.
De acuerdo con el secretario de Estado, estas redes ofrecen asesoría a ciudadanos extranjeros para que mientan en sus solicitudes de visa y cobran decenas de miles de dólares por organizar partos en territorio estadounidense con el propósito de obtener la ciudadanía.
La nueva política está dirigida, según Rubio, a “propietarios, operadores y administradores de redes comerciales de facilitación de turismo de maternidad”, así como a intermediarios que instruyen a solicitantes para cometer fraude y a proveedores médicos extranjeros que fomentan el “uso fraudulento” del sistema de salud Medicaid.
El secretario de Estado sostuvo que la medida busca enviar “un mensaje claro”: “Estados Unidos no permitirá que los extranjeros exploten nuestro sistema de inmigración ni violen la inviolabilidad de la ciudadanía estadounidense”.
Leer también: “México soberano y libre de cárteles”: el mensaje de Ronald Johnson sobre la cooperación con EEUU
Trump ha relacionado en distintas ocasiones el llamado turismo de ciudadanía con personas ricas de China y de otros países que, según el presidente estadounidense, buscan que sus hijos obtengan la ciudadanía de Estados Unidos.
El anuncio de Rubio ocurre mientras Xi Jinping realiza una visita de Estado a Estados Unidos del 23 al 25 de septiembre, durante la cual tiene previsto reunirse con Trump en Washington.
Con información de EFE.



