Hermosillo, Sonora.- El Centro de Hermosillo enfrenta una combinación de factores que ha reducido su atractivo para consumidores y comerciantes, entre ellos el calor, la percepción de inseguridad, la falta de estacionamiento y las dificultades de acceso generadas por algunas obras, señaló el economista Luis Núñez.
Durante un análisis en Proyecto Puente con Luis Alberto Medina, sobre el cierre de negocios en la zona, Núñez explicó que el fenómeno responde a diversos factores y no únicamente a una causa.
Entre ellos identificó un cambio en los hábitos de consumo, pues actualmente los compradores buscan espacios que ofrezcan seguridad, comodidad, estacionamiento y aire acondicionado.
A esto se suma el crecimiento de las compras en línea, que permite a los consumidores adquirir productos desde sus hogares y recibirlos directamente en sus domicilios.
De acuerdo con el economista, estos cambios también están afectando a los centros de otras ciudades del mundo.
Datos de Market Data México, con información del INEGI, citados durante la conversación, señalan que el Centro de Hermosillo concentra aproximadamente 210 establecimientos, que generan alrededor de mil empleos y una actividad económica estimada en 660 millones de pesos anuales.
En contraste, los tres principales centros comerciales de Hermosillo generan, de acuerdo con esos mismos datos, alrededor de 3 mil 500 millones de pesos anuales y cerca de 3 mil empleos directos, lo que refleja la diferencia en la actividad económica entre ambos tipos de espacios comerciales.
Ante este escenario, Núñez planteó la necesidad de reeducar y capacitar a los comerciantes mediante programas que les permitan incorporar nuevas herramientas de venta.
Una de las alternativas que mencionó es combinar la atención en los establecimientos físicos con ventas mediante plataformas digitales y servicio a domicilio.
También propuso facilitar el comercio electrónico, los cobros digitales y la exhibición de productos en plataformas donde los consumidores puedan conocer previamente la oferta de los establecimientos antes de acudir al Centro.
Otro de los factores señalados fue la infraestructura. Durante la conversación se cuestionaron algunas obras realizadas en el Centro de Hermosillo y, particularmente, la colocación de bolardos que, según lo expuesto, han complicado el acceso de vehículos a determinadas zonas.
El economista consideró que la falta de planeación y previsión puede afectar la actividad comercial cuando los espacios no responden a las necesidades del consumidor actual.
Explicó que quienes se trasladan en automóvil buscan encontrar estacionamiento cercano y evitar recorrer varias cuadras bajo las altas temperaturas de Hermosillo.
A ello se suma el costo del estacionamiento y la posibilidad de no encontrar un espacio cercano al establecimiento que se pretende visitar.
Estos elementos, sostuvo, pueden convertirse en factores que desincentiven acudir al Centro y favorezcan otros espacios comerciales que concentran estacionamiento, aire acondicionado y una amplia variedad de productos.
Núñez planteó que el Centro de Hermosillo necesita ser reenfocado para recuperar atractivo, no solo como un lugar para realizar compras, sino como un espacio donde las personas puedan permanecer y disfrutar.
También mencionó los permisos y trámites como otro de los obstáculos señalados por comerciantes, quienes han expresado inconformidad por los requisitos y los tiempos de gestión.
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El economista sostuvo que recuperar la actividad comercial requiere considerar todos estos factores de manera conjunta y adaptar el Centro a las nuevas condiciones del consumo, sin dejar de lado su importancia como parte del corazón de Hermosillo.



