Hermosillo, Sonora.– El programa Vivienda para el Bienestar contempla la construcción de 65 mil viviendas en Sonora durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, como parte de la meta nacional de 1.8 millones de hogares, destacó la senadora con licencia Lorenia Valles.
La legisladora afirmó que la política de vivienda de la Cuarta Transformación busca ampliar el acceso de las familias a viviendas de calidad y a precios accesibles, y sostuvo que durante los gobiernos anteriores el acceso a una vivienda se manejó bajo un esquema que, desde su perspectiva, terminó afectando a las familias.
“En la Cuarta Transformación, las familias cuentan con más oportunidades para acceder a una vivienda de calidad y barata. Con el programa Vivienda para el Bienestar de la presidenta Claudia Sheinbaum se construirán 1.8 millones de vivienda durante su gobierno, de las cuales, gracias al compromiso del gobernador Alfonso Durazo, 65 mil se ubicarán en el estado de Sonora”, señaló.
Valles sostuvo que uno de los cambios centrales de la actual política consiste en reconocer constitucionalmente el acceso a una vivienda adecuada como un derecho, además de las modificaciones realizadas en materia laboral y del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para avanzar en su aplicación.
“A partir de entonces, el Gobierno de México y los gobiernos estatales se ha encargado de buscar terrenos en zonas accesibles y seguras, para construir viviendas de buen tamaño donde las familias puedan vivir bien”, afirmó.
La senadora también destacó acciones implementadas por el Gobierno de Sonora durante la administración de Alfonso Durazo. Entre ellas mencionó la regularización mediante escrituras y la búsqueda de alternativas para resolver casos de créditos considerados impagables.
Asimismo, señaló que a través de la Comisión de Vivienda del Estado de Sonora se han otorgado apoyos a familias en situación de vulnerabilidad mediante la construcción de pies de casa y viviendas completas.
Respecto a los gobiernos del PRI y PAN, Valles afirmó que las políticas de vivienda de esas administraciones privilegiaron intereses económicos sobre las necesidades de las familias.
“Los gobiernos del PRIAN solo lucraron con el sueño de las familias de hacerse de un patrimonio, pues les vendieron casas de mala calidad, alejadas de los centros urbanos, sin servicios básicos y a precios elevados”, sostuvo la legisladora, quien agregó que ese modelo contribuyó, según su planteamiento, a la existencia de viviendas abandonadas.
De esta manera, Valles destacó que la política actual busca vincular la construcción de vivienda con la ubicación, los servicios y la seguridad de las familias beneficiarias.



