Foto: El Espectador
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó que México sea colonia o protectorado extranjero y defendió su iniciativa para que ningún presidente tenga doble nacionalidad. “Debe ser mexicano o mexicana. No puede rendirle cuentas a otro país”, afirmó.
Durante su intervención, Sheinbaum aseguró que México es un país libre, independiente y soberano y sostuvo que las potencias extranjeras han buscado históricamente influir en la nación.
La presidenta habló en medio de protestas contra la ampliación del Puerto de Manzanillo y ofreció dialogar con los inconformes al finalizar la asamblea. Sin embargo, las manifestaciones continuaron pese a que la mayoría pidió respeto.
Ante los gritos, Sheinbaum llamó a no caer en provocaciones y afirmó que algunos manifestantes podrían pertenecer al PRIAN y estar infiltrados.
También defendió la importancia de recordar los 36 años de gobiernos neoliberales, al señalar que “el pueblo que no tiene memoria, tampoco tiene brújula. Si no sabemos lo que pasó, no sabemos a dónde vamos”.
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Al referirse a la reunión entre Alejandro Moreno y Vicente Fox, afirmó: “¡Imagínense!, quieren regresar al pasado de corrupción y privilegios”. Ante el respaldo de los asistentes, respondió: “Claro que no estoy sola, y el pueblo tampoco, somos uno solo, y nunca nos vamos a divorciar”.
Durante el evento, una persona se desvaneció por el calor. Sheinbaum también informó que la mujer que la auxilió un día antes tras sufrir una caída permanece hospitalizada y se encuentra estable.




