Rubén Rocha Moya retomó este viernes sus funciones como gobernador constitucional de Sinaloa, después de permanecer 112 días con licencia mientras la Fiscalía General de la República (FGR) investigaba las acusaciones formuladas en su contra por autoridades estadounidenses.
El mandatario solicitó separarse temporalmente del cargo el 1 de mayo y su licencia fue aprobada al día siguiente por el Congreso de Sinaloa, que designó a Yeraldine Bonilla Valverde como gobernadora interina. Rocha explicó entonces que dejaría la gubernatura para someterse a las investigaciones sin la protección del fuero constitucional.
Su salida ocurrió después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos revelara una acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa por conspiración para importar narcóticos y delitos relacionados con armas de fuego. La fiscalía estadounidense sostiene que presuntamente colaboraron con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de Los Chapitos, a cambio de apoyo político y sobornos. Los cargos son acusaciones y los señalados mantienen la presunción de inocencia.
“Es mi deber cumplir con el mandato de las y los sinaloenses, quienes me eligieron como titular del Poder Ejecutivo para gobernar hasta el 31 de octubre de 2027”, expresó Rocha Moya al anunciar su regreso mediante sus redes sociales.
El gobernador aseguró que durante su licencia compareció personalmente ante la FGR y respondió los cuestionamientos de los agentes del Ministerio Público.
“Después de 112 días de investigación (…) no existen los mínimos elementos de prueba que sustenten nuestra participación en conducta penal alguna; o sea, no he cometido ningún delito”
Sin embargo, la FGR informó en julio que las pruebas reunidas hasta ese momento no alcanzaban el parámetro mínimo establecido por la legislación mexicana para proceder penalmente, pero aclaró que la investigación continuaba abierta y en proceso de recabar datos.
Rocha Moya calificó las acusaciones como falsas y motivadas por intereses políticos, y afirmó que regresa a la gubernatura “con la frente limpia y en alto”.
También reiteró su respaldo al proyecto de la Cuarta Transformación y al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.




