Por Tadeo Cruz, Guillermo Saucedo y José Manuel Ávalos
Hermosillo, Sonora.- La Policía Municipal de Hermosillo sí utiliza cámaras corporales para documentar parte de las intervenciones de sus elementos, pero únicamente cuenta con 100 dispositivos para una corporación integrada por alrededor de mil 200 oficiales.
La cobertura se concentra en las áreas con mayor interacción ciudadana: cerca de 40 cámaras son utilizadas en los filtros de alcoholimetría instalados en las calles y las restantes se distribuyen entre grupos y departamentos de Tránsito.
“Hemos entregado aproximadamente 100 cámaras de solapa, más 360 cámaras que vienen instaladas ya en las radiopatrullas. Podemos decir que tenemos más de 400 cámaras funcionando”, informó Jesús Alonso Durón Montaño, comisario de la Policía Municipal.

Aunque la corporación dispone de más de 400 equipos de videograbación, solo 100 son portados directamente por los policías. Los otros 360 forman parte del equipamiento de las radiopatrullas y no acompañan al agente fuera de la unidad.
Durón Montaño aseguró que existen supervisores encargados de verificar el cumplimiento de las instrucciones emitidas por los mandos.
“Estamos hablando de instrucciones de los mandos de que la cámara, en cuanto se pone en servicio, debe estar encendida”, señaló.
Las grabaciones no son monitoreadas permanentemente. La corporación las recupera cuando Asuntos Internos o alguna fiscalía las solicita como parte de una investigación, siempre que el archivo todavía se encuentre disponible.
“No es un chequeo constante el que se hace; sin embargo, cuando se solicita una videograbación y todavía está en el tiempo donde se pueda recuperar, se hacen esas puestas a disposición”, explicó.
Si un ciudadano considera que un policía cometió un exceso, actuó de manera poco ética o lo agredió, puede acudir al Departamento de Asuntos Internos para presentar una queja o denuncia.
El uso de estos dispositivos también comienza a extenderse en otras corporaciones de Sonora. El Gobierno de Cananea informó el 19 de agosto la entrega de 41 cámaras corporales a integrantes de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, quienes además recibieron capacitación para utilizarlas.
Ciudadano propuso desde 2024 que las cámaras fueran obligatorias
La incorporación de cámaras corporales en Hermosillo tiene como antecedente una propuesta ciudadana presentada en abril de 2024 por el ciudadano abogado Andrés Ortega Vega, quien planteó convertir los dispositivos en una parte obligatoria del uniforme policial.
La iniciativa surgió después de distintos casos en los que elementos de corporaciones municipales fueron señalados por presuntas irregularidades. Ortega Vega sostuvo que grabar las interacciones serviría para proteger tanto a los ciudadanos como a los propios agentes.

“Creo que es bastante importante que, para transparencia de todos, tanto del servidor público como del ciudadano, las interacciones se graben, porque no solamente estamos tratando de dejar en mal concepto a los policías”, explicó.
El 16 de septiembre de 2024, el alcalde Antonio Astiazarán anunció que su administración incorporaría cámaras corporales para elementos municipales. El tema llegó después al Congreso de Sonora, que el 24 de octubre aprobó por unanimidad un exhorto para pedir al Ayuntamiento que implementara su uso entre agentes de Tránsito.
La propuesta de Ortega Vega buscaba que portar y encender el dispositivo no dependiera de la decisión de cada agente durante una detención, revisión u otro acto de autoridad.
“Que no solo se les proporcionen, sino que sean de manera vinculante, es decir, que sean como un elemento más del uniforme”, expresó.
Dos años después de aquella propuesta y del exhorto aprobado por el Congreso, las cámaras corporales ya funcionan en la Policía Municipal de Hermosillo, aunque su uso sigue concentrado en alcoholimetría y Tránsito: son 100 dispositivos para una corporación de alrededor de mil 200 agentes.




