La cancelación de la visa de Estados Unidos a Andy López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, abrió un debate sobre si la presidenta Claudia Sheinbaum hizo bien al defenderlo y sobre el posible impacto que el caso tendría en Morena.
Durante un análisis en Proyecto Puente, se planteó que Andy no es una persona común a la que se le retiró la visa, debido a su vínculo con López Obrador y con el movimiento que actualmente gobierna México. Por ello, se consideró que la decisión estadounidense tiene una dimensión política, aunque se advirtió que la defensa de Sheinbaum debe ser medida ante la posibilidad de que surjan nuevos elementos.
En contraste, otra postura sostuvo que la cancelación de una visa no demuestra por sí misma la existencia de un delito o una investigación penal. También se señaló que no existe una orden de aprehensión contra Andy y que varios de los señalamientos relacionados con el llamado huachicol fiscal forman parte, hasta ahora, de suposiciones y del debate político.
Uno de los participantes consideró que el caso podría convertirse en un punto de quiebre para Morena si posteriormente se confirma una investigación que involucre a Andy López Beltrán. Esto, dijo, podría afectar la narrativa de honestidad y los principios que el movimiento ha defendido.
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El debate también abordó la relación entre México y Estados Unidos, pues mientras se cuestiona la cancelación de la visa de Andy, el gobierno mexicano mantiene cooperación institucional con agencias estadounidenses en materia de seguridad. Como ejemplo se mencionó la participación de Omar García Harfuch en un evento de la DEA en Argentina.
Finalmente, los analistas coincidieron en que el caso tiene un peso político, aunque discreparon sobre sus consecuencias. Mientras una postura considera que nuevos elementos podrían afectar la imagen de Morena, la otra advierte que una visa cancelada no significa una intervención de Estados Unidos ni convierte automáticamente a la oposición en una alternativa política.




