El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que buscaría que Irán pague compensaciones por ataques ocurridos durante décadas, como parte de cualquier eventual negociación de paz entre ambos países. Irán “está pidiendo una compensación por los daños que se le han causado durante el conflicto militar de los últimos cinco meses (…) Yo igualmente exijo una compensación de Irán, por todas las personas que han matado” a lo largo del tiempo, publicó Trump en Truth Social.
Por su parte, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, informó que el líder supremo del país, Mojtaba Jamenei, hizo un llamado a la “unidad y cohesión” durante una reunión de casi siete horas. Ambos hablaron sobre “los medios de vida de la gente, el estado del mercado, el empleo y la vivienda de la población”, así como sobre “problemas que ahora se están creando como resultado de las sanciones (de Estados Unidos)”. Pezeshkian agregó: “Todos los planes del enemigo están dirigidos a crear división. Lo que tenemos que hacer es evitar que surjan divisiones”.

Pezeshkian indicó que esta fue apenas la segunda ocasión en que se reúne con Mojtaba Jamenei desde que fue nombrado nuevo líder supremo en marzo, después de un ataque estadunidense-israelí en el que murió su padre, Alí Jamenei. Se cree que Mojtaba Jamenei resultó herido en ese mismo ataque y no ha aparecido públicamente desde entonces. Mientras tanto, un portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores afirmó que Irán no reabrirá el estrecho de Ormuz hasta que Estados Unidos cumpla con sus condiciones.
Leer también: Sheinbaum alerta a familias por impacto de redes sociales e IA en niños y adolescentes
“Depende de la parte estadunidense detenerse y enmendar sus medidas ilegales y destructivas”, dijo Esmail Baghaei, al referirse al bloqueo estadounidense de los puertos iraníes. Irán exige que Estados Unidos levante el bloqueo, pague compensaciones por meses de daños de guerra, elimine las sanciones económicas y libere los activos iraníes congelados. El cierre del estrecho de Ormuz se ha convertido en una de las consecuencias más duraderas del conflicto.

Irán mantiene conversaciones por separado con Omán sobre el tránsito por el estrecho, incluida la posibilidad de establecer un corredor marítimo temporal. Sin embargo, ha señalado que cualquier reapertura efectiva dependerá de las conversaciones con Estados Unidos. El estancamiento en torno al estrecho también ha mantenido los precios de la energía como un tema central de la política estadunidense de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato en noviembre.
En otro movimiento, Irán nombró a Mohsen Rezaei, asesor militar de su nuevo líder supremo y excomandante de la Guardia Revolucionaria, para encabezar el Consejo Supremo de Seguridad Nacional. Rezaei reemplaza a Mohammad Bagher Zolghadr y amenazó la semana pasada a las fuerzas estadounidenses con “riesgos y bajas graves” si Washington no levanta su bloqueo. Aunque parece dispuesto a negociar para “asegurar los objetivos maximalistas de Irán, incluido el control del estrecho de Ormuz”, el Instituto para el Estudio de la Guerra señaló que ha sido “reacio a presentar concesiones iraníes”.




