El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este jueves que el secretario de Energía, Chris Wright, está “dirigiendo Venezuela” y reconoció públicamente su desempeño al frente de la estrategia energética estadounidense hacia el país sudamericano.
Durante un evento celebrado en la sede de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), el mandatario elogió la labor de Wright al referirse a las acciones emprendidas por su administración en Venezuela.
“Está dirigiendo Venezuela”, expresó Trump, para después agregar: “Lo está haciendo mejor que nadie nunca antes. Creo que podemos decir que Chris Wright está haciendo un gran trabajo. ¡Gracias!”
Al ser cuestionado sobre los resultados de la participación de Estados Unidos en Venezuela, el mandatario respondió:
“Nosotros también estamos ganando mucho. Y creo que tenemos derecho a ello. Fue una guerra de un solo día”.
El secretario Chris Wright visitó Venezuela el 11 de febrero de 2026, donde sostuvo reuniones con la presidenta interina Delcy Rodríguez y recorrió instalaciones petroleras, como parte de los esfuerzos de Washington para impulsar la recuperación del sector energético tras la flexibilización de sanciones.
Dos días después, el Departamento del Tesoro emitió las licencias generales 49 y 50, con las que autorizó a empresas como Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol a reanudar operaciones en territorio venezolano, además de permitir nuevas inversiones en la industria petrolera y gasífera bajo supervisión estadounidense.
De acuerdo con la estrategia de la administración Trump, Wright también ha encabezado las negociaciones con compañías energéticas y supervisa el esquema de comercialización del crudo venezolano, con el objetivo de atraer inversiones y reactivar la producción del país.
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La política estadounidense hacia Venezuela contempla la recuperación del sector energético como uno de sus ejes principales, mientras que el Banco Mundial estimó recientemente que los terremotos del 24 de junio provocaron daños físicos directos por 19 mil 600 millones de dólares, advirtiendo que una reconstrucción prolongada podría afectar el crecimiento económico del país durante la próxima década.




